Gustavo Gomez Garcia
dijo:
La belleza está también en las pequeñas cosas. Roma es una ciudad increible, con tantas cosas por ver... La imagen capta a una turista, repasando su guía. Un momento de descanso, sentada en la columnata de Bernini, en la plaza de San Pedro del Vaticano. Insignificante entre los dos imponentes pilares planifica la próxima parada. ¿Piazza Navona, Fontana de Trevi o el Coliseo?. Una situación fugaz en la ciudad eterna. La turista se levantará en un breve instante y prosiguirá el camino. No hay tiempo que perder.
Desde arriba, la plaza de San Pedro (Piazza de San Pietro) parece una gigantesca cerradura. Su creador Bernini, describió la doble fila de columnas como "los brazos maternales de la iglesia" ya que pretendia que la plaza se abrazara a los peregrinos que llegaban desde los callejones medievales, pero Mussolini destruyó el efecto cuando abrió la recta Via della Conciliaziones.
Calígula hizo traer el obelisco central, que después Nerón utilizó como punto de giro de su circuito de carros.
Grande, inmensa como todo en el Vaticano, es impresionante estar allí y saber que esa plaza se llena de fieles hasta la bandera. En la tele parece mucho mas pequeña. Y la simbologia que lleva asociada es muy bonita con las columnas como brazos abiertos que abrazan.
Bueno no se que decir, tenia mucho interes en ir Roma y por fin este verano pude realizar mi sueño. Me encanta sacar fotos de este viaje me traje más de mil las cuales iré compartiendo con otros usuarios de esta pagina
La Colina que se levanta entre el Trastevere y el vaticano, hacia el suroeste del Tiber, goza de la mejores vistas de Roma y es lugar habitual de citas de los enamorados. En la cima está la Piazza Guiseppe Garibaldi, cuya estatua ecuestre conmemora la victoria de Garibaldi sobre los franceses en 1849 cuando dirigía a las tropas de la república romana, en su lucha por la reunificación italiana.
Plaza de San Pedro, la gran conocida y flamante plaza donde se encuentra el Vaticano..
En el medio de esta gran plaza, hay un obelisco..
Es un elemento típico de Roma pero realmente todos los trajeron de Egipto.
Era algo común allí en templos y faraones que morían.
Este en concreto lo pusieron en memoria de San Pedro cuando estuvo en el circo de nerón que es donde murió y donde estaba colocado.
Mide 25m y pesa casi 400 kg.
Antiguamente tambien tenía que ver con los dioses y la energía. De hecho su forma alargada representa un rayo de sol.
La Plaza de San Pedro o Piazza San Pietro en italiano, es la plaza más importante de Roma y se encuentra situada en el centro de la ciudad del Vaticano.
Esta Plaza tiene unas dimensiones impresionantes y está formada por una explanada elíptica que se encuentra rodeada por una columnata balaustrada excepcional que está adornada con las figuras de 140 santos de todas las épocas y lugares.
Pero sin duda lo más importante de esta plaza es que en ella se encuentra la entrada al templo más significativo e importante del cristianismo, la entrada al Vaticano.
La plaza de San Pedro fue creada por el maestro Gian Lorenzo Bernini entre 1656 al 1657. En el interior de la misma se pueden contemplar dos fuentes preciosas y justo en el medio se haya un inmenso obelisco que mide 25 metros de alto y pesa más de 300 toneladas.
La verdad es que la plaza de San Pedro es un lugar que impresiona a todos los visitantes tanto por la simbología que posee como por la belleza que desprende. Además este lugar es también muy famoso porque en muchas ocasiones es el escenario que escoge el Papa para realizar la liturgias, por ejemplo, es habitual hacer la misa en esta plaza los miércoles.
El único inconveniente es que la plaza de San Pedro está siempre repleta de gente. Lo habitual es llegar y encontrarte una cola que recorre por completo toda la plaza. Todos esperan aquí para poder ver la iglesia del Vaticano por dentro. A simple vista puede agobiar esta cola, pero no os preocupeis porque afortunadamente suele ir muy rápido y al final no hay que esperar tanto.
La Plaza de San Pedro, con su forma elíptica -a la manera de un abrazo- es probablemente el lugar más emblemático de la cristiandad occidental. Realizada por Bernini en el siglo XVII está rodeada por cientos de columnas que albergan figuras de 140 santos de todas las épocas y naciones.
La sensación que se experimenta en ella es única. Ninguna foto o video hace justicia a su grandiosidad y amplitud. Parece una prolongación, los brazos, el abrazo de la Basílica del Vaticano. Un rincón que hay que visitar al menos una vez en la vida. La sensación de estar en el centro del poder religioso de Occidente es irrepetible.
Miskita
dijo:
Miskita
dijo:
Por mucho que se haya visto en fotos y en la televisión, es necesario visitarla para comprender su magnitud, su grandeza, el refugio tranquilo que en la caótica Roma emerge tras su columnata.
Suenan sus palomas y el agua de las dos fuentes que dan la bienvenida. Sus columnatas se abren como unos brazos que acogiesen al que viene de lejos.
En medio, el obelisco, presidiendo la plaza como testigo firme de los cristianos que murieron en los circos romanos, entre ellos, San Pedro. Pero también, testigo del atentado contra Juan Pablo II, tal como marca la baldosa roja en la que se produjo el disparo, y de los millones de turistas que pasan cada día fascinados de la insignificancia de su tamaño ante tal despliegue de desmesura pétrea.