Es un lugar fantástico para cenar, la comida es exquisita y sobre todo no olvidéis pediros los mejillones con nata. ¡Una experiencia única! De precio no es barato que digamos, una buena cena con vino y todo te puede salir por unos 45 €, pero realmente merece la pena...
Basa su propuesta en una cocina francesa moderna. Situada frente al senado de Madrid se caracteriza por mantener preservar una gastronomía al mejor estilo de los años 70. Un pecado no degustar el Magret de pato de Madrid.