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Ciudades en Grecia

42 ciudades en Grecia

Ciudades en Chania
Chania
El viajero que llegue a Chania, también conocida como La Canea, y en griego como Χανιά (léase Jañá), descubrirá uno de los más bellos rincones de Grecia. Esta pequeña ciudad de algo más de 55.000 habitantes, reúne en un reducido espacio un laberinto de callejuelas cargadas de historia y encanto, que desembocan en el Puerto Veneciano, un recogido malecón plagado de coquetas terrazas, restaurantes y bares, ante las cuales desfilan relajados viajeros venidos de todas partes de la Hélade y del resto del mundo. Allí, degustando un Frappé a la manera local, podremos contemplar su famoso faro, y a los barcos que arriban a puerto, mientras el luminoso sol cretense dibuja sombras y luces en los tejados rojizos de la ciudad. En este paseo marítimo encontraremos uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad, la Mezquita De los Jenízaros, y desde allí seguir nuestros pasos hasta el barrio de Splantziá, donde están más presentes las huellas de la ocupación otomana de la isla. Más al interior, en el barrio de Topanás, se encuentra la sinagoga y los vestigios de un barrio judío que perdió a la práctica totalidad de su población en la deportación de 1944. Hacia el este de la ciudad, otro maravilloso paseo nos conducirá al Barrio Veneciano y su paseo marítimo lleno de bares de moda, siempre animado y con música, a veces en vivo, que se convierte en el punto de encuentro de la juventud local. Chania es un destino vacacional, principalmente para los griegos, que merece ser visitado al menos durante unos días. Además, a pocos kilómetros tenemos algunas de las mejores playas de Creta, como las de la península de Akrotiri, entre las cuales es especialmente famosa la de Stavros, ya que en ella se rodó la escena final de la película Zorba el Griego, en la que el mítico Anthony Quinn enseñaba a bailar a su amigo Alan Bates. Al oeste, tras un rato conduciendo y sortear una estrecha y polvorienta carretera, bordeando acantilados, y una caminata de 20 minutos, llegaremos a una de las playas más impresionantes de toda Grecia, la de Balos, un istmo de arena rodeada de aguas turquesa que bien merece un día completo. Cerca de Chania se encuentra el Aeropuerto Daskalogiannis, que ofrece vuelos a Atenas y a otros destinos del centro y norte de Europa, aunque por desgracia rara vez directos a España, y de camino al aeropuerto podemos visitar un bonito parque en el que se encuentra la tumba del mítico héroe nacional Eleftherios Venizelos, hijo de estas tierras. En resumen Chania es una autentica joya, un deleite para la vista y los sentidos, especialmente el del gusto, ya que comer en uno de los restaurantes, ouzeries o tabernas que poblan sus callejuelas y rincones es una delicia para el paladar. Pero eso ya merece un capítulo aparte.
Ciudades en Ermoúpolis
Ermoupolis
La Reina de las Cicladas, así está considerada esta bella ciudad de la isla de Syros que además ostenta el título de capital de la islas Cícladas. Es la más grande de las ciudades de estas hermosas islas, sin ser enorme, si que empieza a ser un poco caótica. Un día es suficiente para visitar lo más importe de la ciudad, incluyendo a su vecina Ano Syros. Destacan la plaza de Miaouli y el Ayuntamiento, construidos de finales del siglo XIX y realizado con un estilo neoclásico, el museo arqueológico o el teatro de Apolo, una miniatura de la Scala de Milán.
Ciudades en Kastoria
Kastoria
(2)
Un restorante maravilloso,situado al lado de lago.Prueban seguro el bugiurdi, el pimiento relleno con quieso de queso feta,la ensalada de rucula. Ademas una de las duenas es espanola y si os apetece algo "conocido" lo prepare en el momento. Baratito y con vistas perfectas ala ciudad
Ciudades en Delfoí
Delfos
(1)
Ya desde la ruta que lo rodea, con la fuente de la eterna juventud, los tesoros de los diferentes pueblos que recibieron consejo y predicciones, el templo de Zeus, de Atenea, el gimnasio a lo lejos, el escenario, sus columnas, el mármol labrado en letras grabadas en piedra por milenios. un lugar imposible de perderse.
3 actividades
Ciudades en Lindos
Lindos
(5)
Muy bonito, vale la pena la visita.
Ciudades en Alejandrópolis
Alexandrópolis
Alexandrópolis, última población en la vía Egnatia antes de entrar en Turquí. Perfecto lugar para descansar antes de sumergirte en el bullicioso caos de Estambul.
Ciudades en Tesalónica
Barrio Judío
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A Tesalónica se le dice la madre de Israel. La comunidad judía era muy importante y poderosa en la ciudad, hasta la deportación de casi todos los judíos de la ciudad, a finales de la segunda guerra mundial. De los 45 mil judíos de Tesalónica, a penas 900 volvieron de los campos de concentración, y la mayoría no volvieron a vivir sino que se fueron a emigrar a Israel. Un museo recuerda su presencia, en el centro de la ciudad. El barrio judío se encontraba en la parte oeste de la ciudad. Se encuentran bellas casas, con las partes de delante hechas de hierro forjado, eran promontorios donde los negociantes ponían sus telas y productos por la mañana, y la volvían a entrar por la noche. Hoy es un barrio que empieza a renacer. Algunas casas todavía son ruinas o están en muy mal estado, pero unos comerciantes, más que todo al por mayor y negocios extranjeros, se instalan de nuevo y hacen vivir el barrio. Al nivel de bares y restaurantes, no hay casi nada por este lado.
Ciudades en Atenas
Egeo
Egeo es una cuidad que se encuentra a media hora en coche de Patra. Es una cuidad pequeña donde los Atenienses suelen pasar las vacaciones de verano. Tiene un pequeño puerto y es un lugar tranquilo. Los edificios són bajos normalmente de dos pisos. La comida es la típica griega.Las playas son de piedrecitas y muy limpias. Tiene muchas iglesias Ortodoxas de gran interés histórico pero hace años hubo un gran terremoto que destruyó muchos edificios.
Ciudades en Skála
Ciudades en Kálimnos
Pothéa
Seria nuestra quinta isla Kalymnos , a la que llegamos desde su vecina Kos . Una isla de imagen áridas y montañosa , con un litoral bonito que merece la pena alquilar coche y recorrerla , donde hay un buen numero de turismo de escalada en sus paredes rocosas . Donde sus pescadores se afanan en la pesca y secado de las esponjas naturales, el oro de Kalymnos tradición muy arraigadas . Cuna de civilizaciones que han dejado sus restos arqueológicos , de poetas y escultores que aun se aprecian sus obras en el puerto . Un bonito enclave apreciamos desde el barco , con un castillo en ruinas al que subimos y unos molinos lo mismo , pero desde allí se obtienen bonitas vistas. Con buenas pastelerías , panaderías un peligro la verdad . Y en su puerto muchos restaurantes tanto de pescado con su típico ojtapódi o pulpo o su exquisitos mezédes o musaká . Sera desde Pothía , su capital hasta sus playas donde se aprecian la influencia a día de hoy de las esponjas naturales , tanto en la elaboración como en su venta que me parecieron caras . Sus antiguos comerciantes dejaron reflejado su riqueza en las casas neoclásicas en tonos blancos y azules , ambos elegidos para protestar de la ocupación de la isla .
Ciudades en Mikonos
Chora
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Mykonos es una pequeña isla Griega situada a una escasa media hora desde Atenas, para llegar a ella solo tenemos que comprar un vuelo con ryanair, que no nos costará mas de 50€ siempre y cuando no lo visitemos en verano. La ciudad principal de Mykonos se llama Chora y es conocida por sus calles blancas y sus molinos. Si tenéis la suerte de visitarla os daréis cuenta de que los griegos cuidan muy bien la apariencia de sus calles. Las casas son de color blanco impoluto, con toques de azul y de vez en cuando algún tono rojo, sus molinos miran hacia las turquesas aguas del Mar Egeo y algunas de sus calles están bien decoradas con gran cantidad de plantas. Durante vuestro paseo os topareis con algunas iglesias ortodoxas, la del puerto de Alefkandra suele estar abierta para que podáis entrar a visitarla. Disfrutar de las vistas cuando voléis hacia allí y no os olvides de probar el Souvalki, la versión griega del Kebap, delicioso! Que os divirtais aventureros! Leticia
Ciudades en Rafína
Ciudades en Atenas
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Ciudades en Pílos
Pilos
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Pilos es una de las ciudades más bonitas del Peloponeso. Se encuentra en la punta de una bahía gigante y todos sus alrededores están repletos de vegetación y sobre todo de pinos. Como casi todas las ciudades griegas, Pilos cuenta con dos castillos, uno a cada lado. El neo Kastro es el mejor conservado de los dos y está rodeado por una muralla gigante. En su interior hay una iglesia que anteriormente era mezquita y un patio con mazmorras que fueron utilizadas como prisión en 1900. El otro castillo es el Paleo Kastro, que se encuentra a 6 kilómetros de la ciudad. Está un poco más deteriorado y se encuentra situado en la colina de Corifasio. Pero lo que más me gustó de Pilos no fueron sus castillos (quizá también porque ya había visto demasiados en otras ciudades) sino su enorme puerto natural que está casi cerrado por el islote de Sfatiria. Es un lugar precioso para dar paseos y relajarse mientras se observan las diferentes embarcaciones que hay amarradas. Otro de los lugares destacados de Pilos es su plaza central. Se trata de una plaza muy cuidada llena de árboles que ofrecen unas sombras deliciosas. Al estar en el centro de Pilos siempre está llena de gente y hay un ambiente maravilloso a todas horas. Lo mejor es tomarse una bebida en uno de los establecimientos que hay alrededor de esta plaza y ver desde allí el movimiento que hay. La gente de Pilos es muy agradable y casi todos saben hablar inglés (algo no muy frecuente en Grecia) así que no es difícil comunicarse con ellos.
Ciudades en Atenas
(2)
Ciudades en Pórto Káyio
(1)
Ciudades en Ioannina
Ioanina
(2)
Uno de los placeres de viajar por los balcanes es esta posibilidad de revivir reinos y personajes de aventuras, pero de los que existieron de verdad. Ali Pachá fue de esos. Un pachá nacido en el pueblecito albanés de Tepene que montó por estas tierras un reino caprichoso, personal y novelesco. La biografía de este tipo daría para muchos libros de género variado: De historía, de aventuras, de viajes y hasta cómic. Empezó su carrera en una banda de salteadores capitaneada por su madre y eso le sirvió para ir ascendiendo en el mundillo otomano de entonces. Se sometió a un Sultán, se alió a un par de Pachás y se lanzó a conquistarse un chiringuito. Con mucho éxito, todo hay que decirlo. Sus dominios llegaron a incluir casi toda Albania, Grecia occidental y el Peloponeso. Todo suyo. Y montó su corte en Ioannina. La ciudad vive del lago y del recuerdo de Ali Pachá. A Ali Pachá los griegos le tienen tirrria, o envidia. Lo despachan diciendo que era un aventurero tremendamente cruel. Luego, por lo bajini, te dicen que tenía un harem de trescientas chicas jóvenes a las que renovaba periódicamente. Supongo que en estas tierras aún asustan a los niños rebeldes diciéndoles que va a venir a por ellos. Su atrocidad más repetida (dicen que hay canciones populares sobre ello, pero yo no las he oído) es el crimen de la bella Kira Frosini, una historia apasionante. Kira Frosini era verdaderamente guapa, y griega. Era mujer de mucha personalidad y casada. Tuvo un romance largo e intenso con el hijo del Pachá y cuando éste se enteró, mándó que la detuvieran no está claro si por envidia o por adúltera: Hay quien dice que la chica no dudó en liarse también con el propio Pachá, pero otros dicen que fue él el que se moría de ganas de forzarla. El caso tras un tiempo con la moza encerrada, Alí Pachá superó sus dudas y aceptó finalmente condenarla a muerte. A ella y a otras 16 mújeres adúlteras (y griegas) que había en la prisión. Las arrojaron todas al lago con piedras en los pies... Y se convirtieron en heroínas de la lucha griega por su independencia frente al turco. Prueba de lo mucho que luce ser guapa y morir joven. Y de lo ingrata que es la gente, porque ali pachá también financió y protegió a casi todos los luchadores griegos por la independencia. Ioannina hoy es una bonita ciudad griega repleta de bares, tabernas, restaurantes, cafés, ousurías y establecimientos del estilo. A orillas de un lago. El lago y las tabernas son los principales alicientes de Ioannina, aunque que las guías hablarán más de su ciudadela. La ciudadela también tiene su encanto. Es un barrio que ocupa una pequeña península sobre el lago, rodeado de murallas enormes. Dentro de la ciudadela hay dos colinitas, al borde casi del lago, y en cada una, una mezquita. Los griegos, extrañamente, las han conservado. También la tumba de Ali Pachá. La ciudadela es curiosa, pero tiene poco encanto, pese a las calles estrechas. Tuvo más encanto una madrugada de lluvia que nos dio por pasear por la única esquina del barrio que aún es un erial, junto a la biblioteca otomana. Quizás haya que ir siempre borrachín y de madrugada para disfrutar del lugar. Desde aquí, el famoso Pachá pactó con Napoleón, primero. Después con los ingleses, que lo habían vencido, porque los pachás, como el corcho, siempre flotan. Y aprovechando la coyuntura Lord Byron, que amigo del médico de Ali Pachá, se pasó unos meses instalado aquí, en la corte. Pero Lord Byron se parece muy poco a Corto Maltés y no supo disfrutar del encanto del juego de espías ni de las noches en la ciudadela. Se dedicó a escribir poemas que hablan de montañas que al atardecer se desangran en el lago. Corto habría disfrutado del harem, de las tabernas y de los espías. En todo caso, si Ioannina existe es por el lago. En Ioannina hay un lago y en el lago hay una isla. Y en la isla un pueblo. Y en pueblo... En el pueblo vive gente. Gente rara. La isla se llama Nisi. Hasta hace poco vivía exclusivamente de la pesca y del cañaveral. En las fotos antiguas se ven las calles llenas de peces puestos a secar y mujeres tejiendo haces de juncos. El pueblo sube por una colina desde una orilla convertida entera en muelle y plagada de barcas y aparejos de pesca. Es diminuto. Hay menos casas que barcas. Sin embargo, la pesca ha traído al turismo y el turismo casi acaba con la pesca. Me explico: Por alguna extraña razón los pescadores reservaron la exclusiva de lo mejor de su pescado a varios restaurantes de la propia isla (en las pescadería de Ioannina hay muchas más sardinas y pulpos que carpas). Eso fomentó un turismo "de día" a la isla desde Ioannina, que no paró de crecer. Es un negocio redondo para Nisi. Los barcos que llevan y traen a los turistas son de aquí. Por todo el pueblo han florecido restaurantes especializados en anguila, cangrejos de río, ancas de rana, tortuga y carpa. Y durante el día el pueblo se llena de tiendas de souvenirs made in china, que enloquecen al turista local. Redondo. Pero la gente de la isla sigue siendo eso, rara. Al anochecer, cuando se van los últimos turistas, es un pueblo fantasma. Apenas hay un par de tabernas semivacías. No vivirán aquí más de cuarenta familias, y todos se conocen. No es gente huraña, como en las cícladas, sino sociable. Más sociable que acogedora, como si quedara en el caraceter algo de esa promiscuidad de espíritu que hacía que las chicas griegas se liaran alegremente con diversos miembros de una misma familia turca y al revés. Se quieren mucho todos, quizás demasiado. Al visitante que se quede le parece todo mágico. Se hace de noche, cierran los chiringuitos, abren las tabernas. Se encienden narguiles de las que dejaron los turcos y los niños, todos en una misma pandilla, se echan por fin a la calle. Falta añadir un detalle. El turismo a la isla de Nisi no viene sólo por la comida sino traída también muy especialmente por un personaje. Sí. El mismo: Alí Pachá. No podía ser otro. A Ali Pachá lo mataron en un monasterio en Nisi y todavía se puede ver el agujero que dejó la bala en la pared. Nisi, como toda isla lacustre y balcánica que se preste, tiene varios monasterios. Once, para ser exactos y con un divertido origen legendario que daría para otra historia. El más antiguo era el que Alí Pachá convirtió en casita de verano y de amoríos. Al tipo le gustaba la paz de la isla y el paseo en barca entre los cañaverales. Su imagen más famosa -que se usa en grabados y hasta en la estatuta que tiene en Tepelen- es precisamente el dibujo que un francés hizo de él, repantigado como un pachá en su barca de cuatro remeros entre las cañas mientras fuma de su narguile. Con la edad, el pachá pasaba cada vez períodos más largos en la isla, casi siempre con la bella amante griega, que fue el amor de su vida. Ahí se refugió cuando por fin se decidió a romper con el Sultán de Costantinopla, y ahí lo encontraron y se lo cargaron. Http://aloneapatrida.Blogspot.Com/2010/01/en-las-tierras-de-ali-pacha.Html
Ciudades en Piraieús
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