El segundo Hooters que visité durante mi viaje. Este, en pleno corazón de Manhattan, en Nueva York. Nada nuevo. Un ambiente chulo (jugaban los yankees de béisbol y eso allí es como una religión), mucha gente, buen servicio y platos de comida americana. SI te gusta eso, te gustará Hooters. Ah, y las camareras, claro...