La catedral de Sevilla es una de las más grandes de toda la cristiandad. Empezó a ser construida en 1401, sobre la antigua Mezquita de Sevilla de la que conserva su minarete principal que no es otro que la archiconocida Giralda. De múltiples estilos arquitectónicos destacan especialmente el gótico y el barroco. Sobre su construcción se cuenta que en la época se dijo una famosa frase: "Hagamos una Iglesia que los que la vieren labrada nos tengan por locos", que dice mucho de la grandiosidad de la construcción. Personalmente no puedo dejar de asombrarme cada vez que paso cerca de ella, por muchas veces que la haya visto.