Cada vez que alguien piensa en el Londres, es imposible que no le venga a la cabeza esta torre, identificativa de una ciudad. Aunque a pesar de ser tan conocida, la gran mayoría nos equivocamos al llamarla Big Ben, pues se trata de “La Torre del Reloj”, siendo el otro nombre el que recibe la enorme campana que marca las horas desde lo alto de la torre. Se encuentra situada en las Casas del Parlamento (también conocidas como el Palacio de Westminster), el centro político donde se reúnen las cámaras de los Lores y de los Comunes. De esta forma es imprescindible ir a ver este reloj, uno de los más exactos del mundo, aunque solo sea para hacerse la foto de turno, ya que más allá del edificio, estamos ante el símbolo de una nación, y la historia de una sociedad tan aficionada a la puntualidad.
Tanto tiempo estudiando su niebla, su puntualidad, su pasión por el té, su flemática actitud, que cuando apareció por primera vez ante mí el Big Ben me emocioné. El reloj es para Londres como el traje de chaqueta para el gentleman. Una señal de identidad, de sobriedad, de elegancia.
A la orilla del Río Támesis y presidiendo el Parlamento inglés, su estilo victoriano y lo espectacular de las avenidas que lo abrigan, le dan su característico empaque, su indudable fiabilidad, su digna admiración, su misteriosa imperturbabilidad. What time is it?