El Coliseo... Nos encontramos ante el anfiteatro más grande del mundo, ante el sÃmbolo de la antigüedad romana y al mismo tiempo el sÃmbolo intemporal de Roma. Fue el primer anfiteatro realizado en piedra y, por supuesto, el más importante. Ante de su construcción, los combates de gladiadores tenÃan lugar en gradas temporales que se construÃan en el Foro.
El anfiteatro más bello del mundo romano se construyó bajo el reinado de Vespasno en el siglo I y fue acabado por Tito. Se levantaba en el lugar donde Nerón anteriormente habÃa creado un lago artificial para adornar el parque de su "villa", la "domus aurea". Su inauguración duró cien dÃas y se mataron cinco mil fieras. Su último espectáculo conocido tuvo lugar en el siglo VI y no es seguro que en él se martirizaran cristianos. A pesar de ello, se instalo en su perÃmetro un VÃa Crucis que recorre el Papa todos los años. Esta consagración religiosa del edificio le salvó del pillaje, aunque todas las piezas de mármol con el que estaba recubierto -de ahà los pequeños agujeros en la piedra- fueron arrancadas.
El edificio es monumental, no deja impasible a cualquiera. Su imagen se ve en un perÃmetro bastante grande, domina el Foro, el Palatino y todos los barrios contigüos. Aunque, por ser la principal atracción turÃstica, esté muy masificado sigue teniendo un encanto y una fuerza fabuloso. No es que sea imprescindible, es que irse de Roma sin ver la imagen del Coliseum es.. No haber ido a Roma.
El Coliseo es uno de los mayres reclamos que puede ofrecer Roma, y una de las mayores maravillas del mundo. Debe su nombre a una estatua gigante del emperador Tito que ya no existe. Merece la pena entrar únicamente por saber que estás en uno de los sitios más emblemáticos de la que fué una gran civilización.