Uno de los templos que no se puede...
Uno de los templos que no se puede dejar de visitar en el paseo que se hace por el Nilo es el de Edfú. Eso sí, ojo: Si se va en un crucero, al igual que ocurre en el de Kom Ombo, se suele llenar de gente porque les da por parar a todos a la misma hora.
Aún así, este templo merece la pena porque su estado de conservación es excepcional. Sobre todo la parte de los jeroglíficos y las escenas de grabados. Tanto es así que a este templo acuden numerosos historiadores y estudiantes para aprender a interpretar los jeroglíficos. Para llegar a él desde el crucero, lo habitual (vete tú a saber por qué) es subirte en una calesa egipcia y llegar allí como si estuvieras en Sevilla. Curioso, curioso.
Templo de Horus en Edfú
Un templo muy bien conservado que guarda en su interior, aparte de infinidad de turistas, parte de la policromía original que recubría paredes, techos y columnas.
No queda demasiado de esos colores debido a que los ingleses que utilizaron este templo como cuartel, sufrieron un accidente e incendiaron el templo mientras intentaban no pasar frío en su interior, causando grandes daños en los colores de paredes y techos que, pese a los esfuerzos en su restauración, se perdieron para siempre.
En su interior podemos encontrar la réplica de una barca sagrada. Como anécdota, decir que los franceses le pidieron a los egipcios la barca para hacer una réplica y estos se la dejaron. Una vez terminada la réplica, los franceses en lugar de devolverles la original, les enviaron la copia (esto no se supo hasta años después). La original la podréis encontrar en el Louvre.
Este templo es sin duda un lugar fascinante donde podremos sumergirnos en paredes repletas de jeroglíficos y pasear por sus oscuras cámaras.
Una linterna no está de más para poder apreciar algunos detalles.
Amanecer entre Faraones
Bajo la luz del amanecer desembarcamos, y nos dirigimos a uno de los templos más conocidos, Edfu.
Resulta lógico porque es el mejor conservado de Egipto.
Mientras tratábamos de estar atentos a las explicaciones y de capturar el momento con las cámaras, el canto de muecín lleno el ambiente. Además de la impresión que los enormes muros nos causan, la ausencia de turistas debido a la situación política en aquel momento, hace que nos sintamos casi como descubridores.
Algunas estatuas, capiteles y restos de policromía nos dan una idea de la grandeza del lugar, del que os contamos más en nuestra entrada del blog, "Dioses y Hombres II"
http://www.guisanteverdeproject.com/2009/03/dioses-y-hombres-ii.html
El templo de Edfú, dedicado al dios...
El templo de Edfú, dedicado al dios halcón Horus, es el templo mejor conservado de Egipto y el más importante después del de Karnak.
Representa la típica construcción de los templos, aunque es característica la iluminación del templo, con habitaciones cada vez más pequeñas que impedían el paso de la luz gradualmente hasta llegar al oscuro santuario, que recibe la iluminación sólo desde el eje.
Entre las columnas y en el techo existen pequeñas aberturas que permitían el paso de la luz a determinadas habitaciones. Está orientado al sur, de forma inusual, posiblemente debido a la propia naturaleza de la zona.
En la época cristiana este templo...
En la época cristiana este templo fue tomado como refugio por los cristianos y quemaban aceites, hacian hogueras etc.. Por ello el techo esta ahumado. En la época faraonica este templo estaba totalmente pintado de colores y los techos azules y con estrellas.
Había una sala que permanecía cerrada durante todo el año y solo se abría una vez, en ella estaba la barca de Horus y salía una vez al año para ir al templo de su mujer Hathor que estaba a 120 km de distancia.
La barca sagrada
La ciudad de Edfú está situada en la orilla izquierda del Nilo, a unos 107 Km de Luxor y 106 de Asuán y en ella, el templo que lleva su nombre. Se trata de un templo muy grande, 137 m. de largo por 79 m. de ancho, le sigue en tamaño al de Karnak y está muy bien conservado. Este templo está dedicado a Horus, el dios halcón. Su construcción se inició en el año 237 a. de C. y se terminó en el 57 a. de C.
En el interior se puede observar la barca sagrada, que está adornada con la imagen de Hathor, esposa de Horus.
En Edfu, destaca el templo de Horus,...
En Edfu, destaca el templo de Horus, cubierto durante siglos por la arena. Con un inmenso pilono de casi 40 metros de altura, es el mayor y mejor conservado de los templos ptolemaicos del país. Parada obligatoria.