La situación de este restaurante es ideal para descubrir un antiguo y cuidado Madrid. Estuvimos en él para San Valentín y el menú especial que escogimos fue muy completo, así como el ambiente del local, perfumado, con velitas y claveles adornando las mesas.
La comida muy sabrosa, un solomillo de cerdo que daba pena terminarse y unos conos de salmón con queso y aguacate muy originales. El sorbete entre platos acertadísimo, así como el pergamino que me explicó las cualidades afrodisíacas del postre que íbamos a tomar...
El cava brut rosado que tomamos ayudó a que la comida fuera muy especial, al terminar nuestra velada diurna, una rosa obsequio del restaurante puso el broche de oro a la comida de San Valentín.
Los hermanos Villanueva invitan a degustar en su cálido restaurante las delicias de la cocina típica del Norte de España. Se destacan platos tradicionales como la Tosta de foie, les Fabes con jabalí y el Bacalao con sus callos.