La “St. Paul Church” es una pequeña iglesia que pasa algo desapercibida entre el ajetreo de Covent Garden. Está en el lado oeste del mercado, justo detrás de la zona usada por los mimos, charlatanes y otros personajes que entretienen a la muchedumbre con sus experimentos. La iglesia se comenzó a construir en 1631, con la intención de tener la entrada desde el mercado (desde el Este). Pero el obispo de Londres insistió en que el altar de la iglesia debía estar en la pared Este de ésta. Por ello el gran pórtico de la parte Este nunca se usó y la entrada se hace por la parte Oeste de la iglesia. Esta entrada Oeste es mucho más modesta, pero a la vez está más acorde con lo que es una iglesia, proporcionando mucha más tranquilidad y paz al entrar en el edificio religioso. Al Oeste de la iglesia hay un jardín rectangular con arbustos y árboles que la une con Bedford Street a través de un paseo que se estrecha entre dos edificios.
Aparte de los fieles que visitan asiduamente la iglesia hay bastantes personas, trabajadores sobre todo, que se toman un descanso para almorzar o tomarse una merienda en el parque pegado a la iglesia.
La catedral de Londres está situada en pleno barrio financiero de Londres y a un paso del Támesis. Sorprende al turista su blanco resplandeciente. Ahora se encuentra en obras y, en días soleados, puede merecer la pena pagar unas 10 libras por subir a lo alto y disfrutar de unas buenas vistas de la ciudad.