Después de varias horas contemplando hermosas -pero numerosísimas- esculturas, haber contemplado la Capilla Sixtina y haber recorrido la Biblioteca... ¡Los Museos Vaticanos aún no acaban! Nos queda por recorrer, si aún tenemos fuerzas, la importante pinacoteca vaticana. En ella encontraremos cuadros desde Giotto y Fra Angelico hasta oscuros cuadros de Caravaggio. Especialmente importante es la sala dedicada a Rafael, probablemente la mejor colección del mundo de cuadros del artista.
¿Cuál es el inconveniente de esta bella pinacoteca? Que seguramente, al llegar a ella llevemos encima de nuestras espaldas -y sobre todo en cerebro y retina- más de cuatro horas de arte, arte y más arte. Este es el principal inconveniente de los Museos Vaticanos. Entrar en ellos es difícil, la entrada es cara y son inmensos. Pese a ello, os animo a dar una vuelta rápida por la pinacoteca y seleccionar dos o tres cuadros que os gusten. ¡Llegar hasta aquí sin desfallecer en el intento es toda una azaña!
Un último consejo: Siempre podéis reponer fuerzas en la completa -aunque cara- cafetería-buffet que los museos disponen... Os recomiendo un buen aporte de hidratos de carbono -pasta y más pasta- para aguantar tantísimas horas de pie...