El pabellón de cristal está construido dentro del palacio El-Badi, al lado de la mellah de Marrakech.
Era una construcción que, al contrario que el pabellón de audiencias, era utilizado para los asuntos personales del rey.
Tenía un sistema de fuentes regadas por un complejo sistema de tuberías (queda una en pie) y un salón de estar en el centro desde donde se podía disfrutar las vistas sobre los jardines del palacio, todavía llenos de naranjos hoy en día.