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Marrakech en 4 días: mucho más que una ciudad

  • Minube Must-Sees
Marrakech en 4 días: mucho más que una ciudad

Planear qué ver en Marrakech en 4 días puede ser ciertamente difícil. La ciudad no es especialmente grande y los monumentos que más te van a gustar se encuentran bastante cerca entre sí, por lo que, si no llevas todo organizado desde casa, podría llegar a sobrarte tiempo.

 

Para que decidir qué visitar en Marrakech en 4 días te resulte una tarea un poco más sencilla, hemos creado este itinerario que, además de llevarte a conocer la ciudad en detalle, te permitirá descubrir pueblos de los alrededores como Essaouira.

 

¿QUÉ HACER EN MARRAKECH EN 4 DÍAS?

 

Día 1 - mañana:

 

El rincón ideal para empezar a visitar Marrakech en 4 días es las curtidurías de Marrakech (“tanneries” en francés), uno de los rincones más pintorescos de la ciudad. Dejando atrás las curtidurías, pondrás rumbo hacia el norte de la Medina para visitar la Fuente Chrob, la Madraza de Ben Youssef y la Kubba Almorávide. Estas tres obras maestras son muestras casi perfectas de la importancia que la religión musulmana ha tenido en la arquitectura marroquí. Especial relevancia ha tenido la Madraza de Ben Youssef, una antigua escuela coránica que tiene unos acabados en su patio repletos de mosaicos y motivos geométricos que te maravillarán. 

 

Día 1 - tarde:

 

Los bulliciosos zocos de Marrakech comienzan justo al sur de la Madrasa; pasarás la primera parte de la tarde explorando sus estrechas callejuelas llenas de todo tipo de bienes imaginables. No te puedes perder el Zoco Smata, el mejor lugar de la ciudad para comprar un colorido par de Babuchas, o el Zoco Sebbaghine, famoso por sus llamativos carretes de lana que cuelgan sobre las calles de la Medina. Si necesitas un descanso, dirígete a Rahba Lakdima, una popular plaza en el corazón de la medina, para sentarte en una de sus terrazas o visita Dar Cherifa, un encantador café de estilo europeo ubicado en el patio de un impresionante riad. Al caer la noche, camina hacia el Jamaa El Fnaa para disfrutar del atardecer sobre el emblemático minarete de la mezquita Kutubía antes de disfrutar de la actividad frenética de la plaza cuando se llena de miles de turistas y lugareños que van a probar la comida callejera y disfrutar de sus llamativos espectáculos al aire libre.

 

Día 2:

 

Marrakech es el punto de partida ideal para planear excursiones a otras ciudades y pueblos marroquíes. De entre todas las que puedes escoger, Essaouira es imprescindible. Situada a menos de 200 kilómetros por carretera, la Medina de esta localidad es Patrimonio de la Humanidad; perderse por sus calles una auténtica delicia. Por su situación a orillas del Atlántico, Essaouira no solo es uno de los destinos con las mejores playas en los alrededores de Marrakech, sino que también puede ser uno de los destinos donde mejor se come en todo Marruecos. Para llegar a Essaouira puedes optar por hacerlo por tu cuenta en autobús, pero el transporte público marroquí no es demasiado fiable, por lo que la mejor opción es reservar una excursión a Essaouira desde Marrakech, en la que, además, podrás contar con un guía que te mostrará los rincones más importantes de la ciudad.

 

Día 3 - mañana:

 

De vuelta a Marrakech, comenzarás la jornada recorriendo el interior del Jardín Majorelle, un oasis situado en los alrededores de la Medina. Desde aquí, tomarás un taxi hacia la zona sur de la ciudad para llegar a las Tumbas Saadíes, uno de los monumentos mejor conservados del arte árabe del siglo XVI debido a su relativamente reciente descubrimiento. Una vez hayas admirado este paraíso para los amantes de los mosaicos, visitarás el Palacio El Badi, una obra que destaca por sus inmensas dimensiones, que sorprenden a todos sus visitantes.

 

Día 3 - tarde: 

 

Cuando salgas del palacio, te encontrarás con la Place des Ferblantiers, uno de los mejores zonas de la ciudad para comprar lámparas marroquíes. Después, piérdete por las sinuosas calles del antiguo barrio judío de la ciudad, la Mellah, y adéntrate en su famoso mercado. Tras conocer la Judería, pondrás rumbo a los dos últimos grandes monumentos que te quedarán por visitar en la ciudad, el Palacio de la Bahía, que tiene unos patios de enorme belleza, y el Museo Dar Si Said, que tiene las mejores muestras del arte marroquí.

 

Día 4 - mañana:

 

Lo mejor que puedes hacer en tu cuarto y último día en Marrakech es una excursión corta por la mañana para luego tener la tarde libre. Dos destinos ideales para conocer son el Valle del Ourika y las Cascadas de Setti Fatma, dos rincones sorprendentemente fértiles situados en la falda norte del Alto Atlas. El problema que se presenta para realizar esta excursión, de nuevo, es la mala conexión de Marrakech con los pueblecitos del Alto Atlas en transporte público, por lo que es muy recomendable reservar las excursiones con tu proveedor de confianza, que te garantizará transporte privado, rápido y con servicio “puerta a puerta”.

 

Día 4 - tarde:

 

No desaproveches tus últimas horas en Marrakech. Si contratas una excursión corta, estarás de vuelta a la ciudad a una hora ideal para conocer la Maison de la Photographie (uno de los mejores museos de Marrakech) o para relajarte en un auténtico hammam. Hay muchos hammams en Marrakech, pero los más recomendables son, por relación calidad-precio, el Spa Click, que tiene una maravillosa panorámica de la Cordillera del Atlas y de la Medina de Marrakech, y Les Bains de Marrakech, que ofrece una experiencia de lo más genuina.

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