Está situado en el barrio de Belem, se inauguró en 1960 con motivo del quinto centenario de la muerte del Infante D. Henrique, quien, fue el mayor impulsor de los viajes que dieron origen al imperio portugués. Tiene más de cincuenta metros de altura. El monumento se asemeja a una carabela con el escudo de Portugal visible en los lados. D. Henrique el Navegante, está representado en la proa, con una carabela en las manos. A los dos lados del monumento, están las representacio- nes de héroes nacionales portugueses de la Era de los Descubrimientos. En el interior hay un ascen- sor que va hasta el sexto piso, y una escalera que sube hasta el final donde podemos ver una panorámica estupenda de Belem. La planta sótano se suele usar para exposiciones temporales.
Verdadera obra ciclópea realizada en 1960 y destinada a recordar a las figuras que contribuyeron a efectuar los descubrimientos de nuevas tierras para la corona portuguesa. Se trata de un monumento de más de cincuenta metros de altura que encargó Salazar. El monumento está diseñado para asemejarse a una carabela con el escudo de Portugal visible en los lados y la espada de la Casa Real de Avis sobre la propia entrada. D. Henrique el Navegante se alza en la proa con una carabela tomada en las manos. En las dos filas en sentido descendiente de cada lado del monumento, están las representaciones de héroes nacionales portugueses de la Era de los Descubrimientos.
El Monumento al Descubrimiento es impresionante pues tiene unos 52 metros de altura y forma de carabela con el escudo de Portugal y se encuentra en la margen del rio Tajo, en el barrio de Belem. Fue construido en 1960 para conmemorar los 500 años de la muerte de D. Henrique el Navegante, asi que celebra a los marineros y todos los que participaron en el desarrollo de la Era de los Descubrimientos.
Este monumento de Lisboa es una pasada y lo que lo hace así son sus vistas.
El Monumento a los Descubrimientos está en la margen del rio Tajo, en Belém, Lisboa fue construido en 1960 para conmemorar los 500 años de la muerte de D. Henrique el Navegante.
Tiene 52 m de altura y celebra a los marineros, patrones reales y todos los que participaron en el desarrollo de la Era de los Descubrimientos.
El monumento tiene la forma de una carabela con el escudo de Portugal en los lados y la espada de la Dinastía de Avis sobre la entrada. D. Henrique el Navegante, se alza en la proa, con una carabela en las manos.
En las 2 filas descendientes de cada lado del monumento, están las estatuas de héroes portugueses fuertemente ligados a los Descubrimientos, así como famosos navegantes, cartógrafos y reyes.
Al norte del monumento se encuentra una enorme rosa de los vientos dibujada en el suelo, fue un regalo de Sudáfrica en 1960. El mapa central, pontilhado de galeones y sirenas, muestra las rutas de los descubridores en los siglos XV y XVI.
En el interior del monumento hay un ascensor que va hasta el 6º piso, y una escalera que va hacia arriba del todo, desde donde se puede observar un bello panorama de Belém y del río. El sótano se usa para exposiciones temporales, 2 salas, la Sala Rio Tajo y la Sala Ciudad de Lisboa donde se proyectan audiovisuales y se exhibe material relacionado con la historia de Lisboa.
Cuando subís al mirador podeis disfrutar de un espectacular panorama: Por un lado el Tajo, con el puente 25 de Abril y el Cristo Rei en la otra orilla; por el otro, Belem y sus monumentos más importantes.
El monumento es PRECIOSO cuando se ve desde el oeste, al ponerse el sol.
No os lo perdais
Situado en el Barrio de Belem, muy cercita de la Torre de Belem, en la otra acera del Monasterio de los Jerónimos y en la desembocadura del río Tajo. Tiene una altura aproximada de 50 metros.
O "Padrão dos Descubrimentos" como dirían nuestros vecinos portugueses fue mandado construir por Salazar en 1960 con la intención de conmemorar el quinto centenario de la muerte de D. Henrique el Navegante, quien tuvo un papel relevante en el impulso de los viajes marítimos que dieron paso al imperio portugués.
El monumento tiene la forma de una carabela, presidiendo en alto el escudo portugués y distintos personajes de la época. Debajo en ambos laterales y la espada de la Dinastía de Avis en la fachada delantera.
Al loro en el tranvía con los carteristas, ya que es una zona muy transitada por turistas y éstos están a la caza del bolso...