He estado varias veces en "Los Inválidos".
Siempre ha sido una experiencia nueva e impresionante. Nunca se termina de disfrutarlo con todo lo que significa su magnificencia. Desde el elegante sarcófago del Emperardor, hasta la réplica de su modesta tumba en Santa Elena...
Ello, además de su noble origen de sitio acogedor de los heridos y mutilados de las guerras y batallas de las épocas gloriosas de Francia y del Emperador...
Inolvidable!
El edificio de Los inválidos en mi visita a París significó el culmen del viaje. Y esto se debe a que mi compañera de aventura que es quien hizo de guía turística me metió en la cabeza las grandezas de Napoleón de forma directa, unas veces, y, otras, subliminal durante todo el camino. Cuando llegamos a Les Invalides vimos un enorme cartel que anunciaba una exposición en el Museo de la Armada. En ella iba a estar un Napoleón, como si dijéramos un Papá Noel, pero en vez de estar tocando la campanilla con sus pajes, estaría dando la mano (la que no se guardaba, claro). Mi amiga, eufórica.
"Les Invalides" es un gran edificio del siglo XVII en el distrito 7 de Paris. Está muy cerca de la Escuela Militar (al final de “Champs de Mars”) y además hoy alberga el museo del Ejército, razón principal de todas las visitas que recibe.
Originalmente la construcción del edificio fue concebida para hospedar a los afectados por la guerra (inválidos, heridos y mutilados). Todavía hoy en día siguen habitando ahí algunos jubilados y afectados por la guerra. Hacia finales de 1800 existían dos museos (de la artillería y el museo histórico de las armas) pero en 1905 cambió a un museo sólo, con el nombre actual de Museo de la Armada (o Ejército).
Todo el complejo del Palacio es grande, tanto que comprende varios jardines a la francesa, un hospital de guerra, el gran museo (antes eran 2), el edificio de los afectados, una tienda con gran número de libros y obras acerca de las guerras, Napoleón y Francia, una catedral, una cafetería y, finalmente, una iglesia cuya cúpula dorada es uno de los puntos representativos de la ciudad y en cuyo interior reposa la tumba de Napoleón Bonaparte (Napoleón I). Este último lugar, junto al museo, es uno de los más visitados. Es un lugar muy interesante y, si te interesa un poco la historia, hasta será emocionante estar delante de la tumba bajo la inmensa cúpula dorada. La tumba está por debajo del nivel de los visitantes, en una fosa redonda de unos 20 metros de diámetro, y montada en un bloque de márbol negro (más de 5 metros de largo por más de 1 metro de ancho y 0’65metros de altura) traído de una cantera cercana a los Alpes. La tumba en sí también es digna de observar ya que está hecha de materiales muy caros y de una gran calidad.
Es necesario varios días para una visita completa al lugar ya que solo el museo ocupa más de una jornada. Eso sí, el contenido es fascinante, sobre todo para el que le gusta la historia bélica.
Recordar que la entrada al museo es gratuita el primer domingo de cada mes. Durante el resto de días, se puede visitar gratuitamente el Patio de Honor (con su gran cantidad de cañones de distintas épocas y orígenes), la cafetería, los jardines y la librería. Igualmente, si la visita la hacemos después de las 16h la entrada es gratuita.
Precio por entrar a día 14 de noviembre de 2007, rondando los 8'50€.
Esto te da acceso a la tumba de Napoleón y al museo y exposiciones de la armada.
Personalmente sólo quería ver la tumba, pero reconozco que no está mal la colección de armas/armaduras que tienen.
Cierran sobre las 17:30, y si llegas a la última hora te quitan dos euros del precio del billete, pero claro, a verlo todo a todo correr.
La tumba... a mi parecer espectacular.
Este edificio del S.XVII mandado construir por Luis XIV, cumplía al principio la función de hogar para los veteranos de guerra inválidos que se quedaban en la calle. Sin embargo, desde 1840 alberga los restos de Napoleón Bonaparte, que fueron trasladados a París por iniciativa del rey Luis Felipe de Orleans, además de contener hoy en día también los restos de su hijo, de su hermano José I de España y de otros mariscales. Junto a los monumentos funerarios, el lugar también recoje el museo del ejército. Actualmente es un lugar muy visitado turísticamente, y según se dice, si das tres vueltas alrededor de la tumba de napoleón tendrás suerte!