Lo de esta hamburguesería de Nueva York es algo increíble
Se encuentra literalmente dentro de un hotel, en la calle 57, a dos del sur de Central Park. Pero es un hotel de lujo, el Le Parker Meridien Hotel. Desde la calle uno no se imagina lo que hay dentro, pero si pasáis al hall del hotel veréis un neón, seguidlo y detrás de la cortina, una hamburguesería de lo más típica americana. Según dicen, la hamburguesería estaba primero, pero construyeron el hotel y como no quisieron vender el local, pues ahí se quedaron... Incluso para ir al baño hay que pasarse por recepción a que te den una llave, aunque me dijeron que iban a hacer un servicio propio... A saber.
El menú es de lo más simple, hamburguesas y poco más. Tu eliges en tres pasos:
1- Burger o Cheeseburger
2- el punto,
3- lo que le quieres poner y el acompañamiento.
La completa con todo se llama “The work” creo recordar y es de lo ás grasiento y auténtico que os podéis encontrar. Normalmente, la gente hace coloa para entrar, pero no se suele esperar demasiado pues te atienden bastante rápido. Si quieres te lo puedes llevar, pero es mejor tomársela allí mismo. Tienen unas seis mesas y una pequeña barrita y todo está decorado ocn cosas extrañísimas y carteles con frases como “Nosotros no escupimos en tu comida así que no pintes en nuestra pared”.
También son muy típicos los pepinillos gigantes y las patatas fritas en bolsita de papel ultragrasiento.
En cuanto a la calidad, increíble, la carne buenísima, rápido y muy muy bien. Es un sitio muy recomendable.
De precios, aunque están en el link que viene, 7 dólares la burger y 7,5 la cheeseburger. Patatas, 3,5$, refrescos 2 y cerveza, muy rica, 5, algo más carilla.
El horario es de 11:30 a 00:00, aunque según que días cierran antes.
De verdad, un lugar muy recomendable para ir a comer.
Ahhh!!! No aceptan tarjetas, sólo efectivo. Por si acaso...
Rincón original
Situado en el interior de un hotel de
Lujo (le parker meridien) tras un gran cortinón, se sitúa este pequeño restaurante donde solo sirven hamburguesas y patatas, y de postre brownie. Las paredes están llenas de pintadas. Para acceder al local suele haber largas colas, tienen en la pared unos papeles donde apuntar tu pedido y así no perder tiempo al llegar a la caja.
Las hamburguesas, pero sin duda las de shake shack son las mejores con diferencia. En cualquier caso es una experiencia distinta.
El pago es solo en cash.
Situado ene l interior de un hotel de
Lujo ( le parker meridien) tras un gran cortinon, se sitúa este pequeño restaurante donde solo sirven hamburguesas y patatas, y de postre brownie. Las paredes están llenas de pintadas. Para acceder al local suele haber largas colas, tienen en la pared unos papeles donde apuntar tu pedido y así no perder tiempo al llegar a la caja.
Las hamburguesas, pero sin duda las de shake shack son las mejores con diferencia. En cualquier caso es una experiencia distinta.
El pago es solo en cash.
Curioso lugar, pero no volvería.
Mientras recopilaba información para hacer mi propia guía de Nueva York, leí acerca de esta hamburguesería "clandestina". Al ser un enamorado en descubrir lugares "poco" turísticos no dude en ir y descubrir tan peculiar burguer.
El día que fui tuve suerte y no me encontré cola, apenas un par de parejas. Mientras tanto, en la puerta se encuentra el papel para marcar lo que se vaya a ordenar en la barra. Una vez decido todo, este papel se entrega en caja, y si tienes sitio ya te acomodas hasta que de un grito te nombran y tu pedido esta listo.
El lugar curioso, los trabajadores no demasiado amables (al estar lleno, van a lo que van, a cobrar rápido y no dejar a la gente entretenerse en las pocas mesas) y las hamburguesas nada del otro mundo. En NY hay lugares con excelentes hamburguesas y con un precio muy parecido.
Resumiendo mi experiencia, esperaba mucho mas de Burguer Joint.
Hamburguesería clandestina
Nueva York es una ciudad de contrastes y este es uno de ellos, en el mismo hotel donde se puede tomar el Desayuno más caro de la ciudad, podemos encontrar esta hamburguesería casi clandestina. Se accede desde la zona del lobby del hotel Le Parker Meridien, y solo hay un neon que nos indica el camino.
La carta es corta y los precios económicos, hamburguesa por 7$, hamburguesa con queso 8$, las patatas fritas unos 3$ y los refrescos 2$.
Lo más underground para comer hamburguesas entre lujo
Nadie se lo espera. Entras a un hotel de lujo, paseas por un lobbys èt voilà, das con un lugar oscuro, con ruido, lleno de gente guapa con bolsas de compras que hace lo mismo que tú: Desgustar un bocado delicioso en el corazón de NY.
De precio razonable y de sabor increíble, creo que es uno de los mejores planes gastronómicos que uno puede vivir allí.
No te lo esperas!!!
Las hamburguesas son deliciosas, pero lo que de verdad me impresionó fue el sitio. Os sitúo. Buscaba un burger en una dirección que me indicaron. Cuando llegué al lugar, me encontré no con una típica hamburguesería americana, sino con un hotelazo de lujo (Le Parker Meridien). Seguí andando pensando que la situación estaba equivocada. Tras dar varias vueltas sin encontrarlo, me decidí a entrar en el hotel y preguntar donde estaba el dichoso burger. El recepcionista me indicó, que estaba allí dentro, tras una gran cortina que me señaló. Cada vez estaba más confundido. Me asomé por la cortina y vi un angosto y oscuro pasillo que seguí hasta llegar a una puerta. Voila!! Ahí estaba la famosa hamburguesería, un pequeño antro con paredes de madera donde no cabía un rayajo más. Un sitio de los que no entrarías sino fuese por recomendación previa. Esto solo existe en NY, merece la pena.
Las mejores hamburguesas que he probado!
Un rincón cutre en un precioso hotel, donde las colas son enormes pero merecen la pena con crecer para probar esas exquisitas hamburguesas. No son tan gigantescas como acostumbran allí pero casi se agradece. El sitio es pequeño y curioso.
Aunque haya que esperar, merece la pena
Buenísimas hamburguesas, no son muy grandes, así que sí eres comilón yo pediría dos, porque después es imposible volver a pedir.
Altamente recomendable
Como experiencia es imprescindible, los contrastes, el ambiente y las hamburguesas lo hacen visita obligada.
Yo repetiré algún día!!!!!!
Increíble todo
Complicado de encontrar, pero sorprendente en todo. Es un pequeño local escondido tras una cortina del hall del hotel metropolitan. Si estuviera en España ni entraríamos, pero merece la pena probar su hamburguesa, difícil de encontrar sitio para comer sentado, pero se respeta bastante bien el turno y fluye con bastante rapidez las personas para dejar sitio a los demás.
Terminada la hamburguesa recomiendo un café en la cafetería del hotel, un poco caro, pero lo normal en New York.
No puedes irte de NYC sin ir
Como bien recomiendan por aquí es un sitio realmente bueno, entras al hotel y justo al lado de recepción veras que hay una especie de telón rojo, pues si te asomas al pasillo veras un neón con una hamburguesa al fondo, siguelo y entraras en un pequeño local pero autentico, paredes firmadas por los que allí pasaron, muy buena música y la mejor hamburguesa que probé hasta la fecha, 28 dólares dos completas con ración de patatas cola y cerveza, simplemente lugar de paso obligatorio.
No hay que perdérsela
El sabor de la carne es impresionante. Entrar en el hotel de lujo para ir a este "tugurio" con saborcillo no tiene precio. La música buenísima, hemos entrado co Janis Joplin a todo volumen!!! Comida completa por 30$