Poco os puedo contar del símbolo por excelencia de los estadounidenses. Que si es un regalo de los franceses, que si por esa isla pasaban todos los que querían desembarcar en el Nuevo Mundo, que si la antorcha está bañada en oro o que la estructura fue proyectada por Gustav Eiffel, el de la torre de París. Seguro que conoceis más y mejores historias que yo.
Sólo os diré que como me habian dicho que ya no se puede subir por el interior de la estatua hasta arriba, me ahorre el ir a la isla y soltar 12 $. La opcion que elegí es montarme en la zona de Battery Park en el ferry de color anaranjado que hace GRATIS el trayecto hasta el barrio de Queens y pasa por delante de la isla dónde está la estatua. Al desembarcar, vuelta al ferry para desandar el camino recorrido y fin del paseo. Al montaron para ir a Queens coger el lado de estribor (la derecha) y, logicamente al volvel subir al ferry por la zona de babor (izquierda). En caso contrario, de ver la Estatua, nada de nada.
Visita obligada en la ciudad de los rascacielos. Paraje de leyenda y cinematográfico. Es magnífca la visión de los rascacielos a medida que nos acercamos y alejamos de dicho paraje. Como tantos otros sitios de NYC no hay palabras: Hay que estar allí.
La visión de la misma desde el mirador del piso 86 del Empire State Building es también indescriptible.
Lourdes
dijo:
Eugenio Pozuelo
dijo:
¿Como no ir a New York y no visitar la estátua de la libertad? A pesar de las horas de cola, el calor merece la pena. Sobre todo si te vistes adecuadamente para la ocasión, esto es, con la característica coronita verde.Gente de todo el mundo se da cita aqui, aunque se recomienda ir a primeras horas para no esperar tanto
Resulta totalmente indescriptible, es uno de los monumentos que siempre te quedan en la memoria y yo creo que es por la cantidad de veces que lo vemos en la tele, en películas y la idea preconcebida que tenemos sobre el lugar.
A mi me encantó y la verdad es que estaría encantada de volver a visitarla...
La verdad es que la experiencia no ha sido mía, sino de mi nieto Pedro quien viajó por un torneo de fútbol interclubes en el año 2006 y de mi sobrino Martín, quien lo hizo este mes de febrero como regalo por su cumpleaños número 40 y me facilito no sólo las fotos de la Estatua y otras que subiré más adelante, sino los sorprendentes comentarios del lugar, de un día particularmente frío pero radiante de sol y la experiencia de un viaje maravilloso.
Es el nombre original de la super famosa Estatua de la Libertad. Se encuentra en una pequeña isla en el medio del puerto de la Ciudad de Nueva York. Diseñada por el escultor Frederick Auguste Bertholdi, fue un regalo de Francia, con motivo del primer centenario de la firma de la Declaración de Independencia.
El monumento tiene 46 metros de altura y está en un pedestal de granito. El 15 de Octubre de 1924 se la designó Monumento Nacional.
Actualmente, por motivos de seguridad no está permitido subir a la estatua, sólo puedes verla desde los jardines que están alrededor del pedestal. Si váis en el ferry que lleva a Staten Island (que es gratuíto) tenéis una vista estupenda de la Estatua.
Apg
dijo:
Lauur
dijo:
Poco puedo contar de la Estatua de la Libertad que no se sepa. Pero es un sitio espectacular que, sin duda, hay que conocer. Recomiendo totalmente subirse al ferry que sale desde Battery Park y que te lleva hasta la isla y al pie de la estatua. Verdaderamente impresiona con su color verde y mirando a Europa, desafiante.
La Estatua de la Libertad es, quizás, uno de los monumentos más famosos de todo Estados Unidos y, porqué no, del mundo. Millones y millones de turistas la visitan al año y cruzan los pocos kilómetros que hay en barco desde Bttery Park hasta la Isla de la Libertad, donde se encuentra.
La estatua es un regalo que hizo Francia a Nueva York como aniversario de la independencia. Mide unos 50 metros y su estructura la diseñó el mismo que hizo la torre Eiffel.
Para llegar a ella hay que coger un ferry en Battery Park. Hay dos opciones, uno gratis, que está a la izquierda del castillo Clinton, pero que no para en la estatua, sólo se ve desde el barco; o pagar 12 dólares e ir hasta la isla de la libertad. Salen barcos cada media hora y tardan poco en llegar a la isla, aunque en ocasiones hacen alguna parada en otras islitas para dejar o recoger gente. En el barco hay bar donde poder tomar de todo, aunque lo mejor es quedarse en la cubierta y observar el skyline de Nueva York a un lado y la estatua al otro. Una imagen vista cientos de veces en televisión pero que en vivo impresiona aún más. En la isla no hay mucho que hacer. A la estatua no se puede subir, sólo hasta el pedestal, por lo que sólo queda rodear una y otra vez el monumento, hacerle fotos y sacar imágenes de los rascacielos de Nueva York y de los puentes que hay al fondo, entre ellos el de Brooklyn- En la isla hay la típica tienda de recuerdos, un tanto cara, y un restaurante que no está nada mal. Tienen bastante variedad de comida (la mayoría fritos) y de buena calidad. No es excesivamente caro y está bien para poder recordar una comida a los pies de la estatua, en la terraza. Eso si no hace frío.
Para volver se puede coger cualquiera de los ferrys que vuelven, pero hay que conservar el ticket por si acaso.
Pese a que es un monumento de obligada visita, por su fama, historia, etc. No deja de ser una estatua que está en una isla para la que hay que pagar 12 dólares.
El mapa está mal, la estatua está en Liberty Island, isla a la que se llega desde Battery Park, al sur de Manhattan y muy cerca de Wall Street