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Qué ver en Nikko

67 colaboradores

27 cosas que hacer en Nikko

Ciudades en Nikko
Nikko (日光市)
(5)
En la parte alta de Nikko, al otro lado del Lago Chuzenji, se pueden visitar las cascadas Kegon que resulta que se formaron cuando el río Daiya fue desvíado debido a una erupción de lava. Tenemos como doce pequeñas cascadas alrededor de la más grande que mide casi 100 metros de alto. Lo cierto es que son famosas no porque sean bonitas, que lo son, sino porque se han dado muchos casos de suicidios especialmente de gente joven. Aunque esto es Japón y ya casi nada me sorprende, yo sí que no me esperaba el ascensor que tienen allí montado y por el que puedes bajar hasta ver las cascadas desde un mirador en un lugar privilegiado. Es clásica la foto desde allí, como también es bastante normal toparse con monos que viven por la zona y que hace tiempo que dejaron de huir de las personas. Es más, ahora son las personas las que tienen que huir de ellos porque como vean que llevas comida van a ir a quitártela. El dueño de una de las cafeterías cercanas donde paré un rato a descansar me estuvo contando que los monos son muy apreciados por los turistas porque llaman la atención, pero que a ellos no les hacen ninguna gracia porque de vez en cuando entran en los establecimientos y se llevan lo primero que encuentran. Me contó que antes sólo lo hacían en verano cuando las puertas estaban siempre abiertas, pero que ahora han aprendido a abrirlas y que incluso uno vigila mientras los demás entran, poniéndose a gritar como un descosido cuando se acerca alguien. Curiosos los monitos, si señor... Y bonito lugar el de las cascadas Kegon. La zona también es famosa por su artesanía especial de madera de cerezo que no es que sea barata precisamente, pero sí de gran belleza.
1 actividad
Monumentos Históricos en Nikko
Shin-Kyo
(9)
Nosotros nos tuvimos mucha suerte con el clima el día que fuimos a Nikko. Lloviznaba todo el rato y el día era desapacible. Tuvimos que olvidarnos de pasear hasta los templos y subir a un autobús hasta la parada en uno de los puentes más bonitos de Japón: el Shin-Kyo. El puente original data al parecer del siglo XVII y era el camino que se utilizaba para cruzar el río y llegar al Tosho-gu, pero el que se ve hoy en día es una acertada reconstrucción sobre la que ya no se puede pasar. Eso no impide disfrutar de la mejor vista desde el puente que se ha construido en paralelo al Shin-Kyo y que sirve para el paso de coches y peatones. Un lugar perfecto para hacer bonitas fotos de este icónico puente. Algo muy llamativo es el color de las aguas bajo el río. Es de un intenso color turquesa que habíamos visto en algunas playas, pero nunca en un río.
Monumentos Históricos en Nikko
Bake Jizō
(5)
En la zona de Nikko conocida como Abismo de Kanmangafuchi, se encuentra mi rincón favorito de toda nuestra visita a Nikko, y eso que me gustó todo... Se trata de Bake Jizō, Narabi Jizō (Jizōs en línea) o Hyaku Jizō (los 100 Jizōs) todos mirando hacia el río Daiya. Jizō, es como se llama en Japón al Bodhisattva Ksitigarbha, una de las divinidades más conocidas en Japón, venerado como guardián de los no nacidos, abortados, muertos jóvenes... Suelen encontrarse vestidos con baberos y gorros de color rojo, puesto que según el folclore japonés este color ahuyenta a los demonios y la enfermedad. A menudo son adornados con juguetes. En la religión budista se cree que los niños que mueren antes que sus padres son enviados al infierno para ser juzgados, puesto que todavía no han podido realizar suficientes buenas acciones en su vida, y han causado con su muerte un gran dolor a sus padres. Los niños tienen que probar la bondad de sus almas y desprendiéndose de sus ropas ruegan por su salvación construyendo pequeñas torres de piedra que trepar para salir del limbo y alcanzar el paraíso de Buda. Por ello, los padres desconsolados, visten a Jizō para que proteja a sus hijos perdidos y les ayude a cruzar al otro lado del río Sanzu para llegar a la vida después de la muerte. También se le cree protector de las mujeres embarazadas, bomberos y viajeros y por esta razón a menudo son colocados en senderos o caminos. Debido a la inundación que se produjo en Nikko en 1902, entre otras cosas se perdieron unos 30 Jizōs. Se cree que si los cuentas varias veces nunca te sale el mismo número, puesto que los Jizōs te intentan engañar cambiándose de lugar, por esa razón no se sabe con exactitud su número real.
Templos en Nikko
Mausoleo Taiyuin (大院廟)
(3)
Pese a estar calada de la cabeza a los pies por el tifón que me había pillado visitando mi querida ciudad de Nikko, decidí pasarme a visitar el Taiyūin-byō, el mausoleo donde descansan las cenizas de Tokugawa Iemitsu (el tercer Shogun del clan Tokugawa). En mi anterior visita a Nikko no pude pasarme por falta de tiempo, ya que además cierran todo muy pronto (sobre las cinco de la tarde ya está todo cerrado). Así que nada, con charcos en las zapatillas me decidí a pasar. Es una auténtica maravilla poder disfrutar de este templo en armonía con la naturaleza que te brinda el Parque Nacional de Nikko y escuchando el peculiar y sonoro canto de las cigarras japonesas. Hay un montón de detalles que admirar en el Mausoleo. La puerta Nitenmon (la puerta de los dos dioses), la más grande de todo Nikko, es un ejemplo de ello. Puedes sentarte un rato en el tatami del oratorio Haiden y admirar los 140 dragones que hay pintados en el techo. Una maravilla de tantas que no te puedes perder en tu visita a Nikko.
De interés cultural en Nikko
Las curvas Iroha
Las 48 curvas en total están señalizadas cada una con una silaba de hiragana, formando así un poema creado hace unos 1000 años aproximadamente. Además es un pangrama (utiliza todas las letras del abecedario) perfecto ya que no se repite ninguna silaba. Ideal para ir en coche. Otras zonas de interés muy cerca como por ejemplo las cataratas Kegon, el lago Chuuzenji o los templos de Nikko.
De interés cultural en Nikko
Villa imperial Tamozawa
(3)
Me llegué a emocionar admirando el precioso jardín Zen de esta villa desde el tercer piso de la misma. Sólo se puede se puede subir al último piso ciertos días al año en Enero así que fuimos afortunados... Considerado dentro de los 100 parques históricos más importantes de Japón, nos encontramos con la belleza de la Villa Imperial Tamozawa en Nikko, muy cerca del Jardín botánico, relativamente cerca del sitio donde nos alojamos y del Bake Jizō y Abismo de Kanmangafuchi. La Villa Imperial Tamozawa se creó en 1899, construída alrededor de parte de la antigua residencia de una importante rama del clan Tokugawa, que alcanzaron el dominio de Japón entre 1603 y 1868. La Villa alcanza los 39390 metros cuadrados pero en el tiempo de su construcción actual era de más de 100000 metros cuadrados. Fue gravemente dañada durante la segunda guerra mundial, y después de ser restaurada abrió sus puertas al público en el año 2000. Se pueden visitar sus 106 habitaciones en tres pisos en los que se pueden encontrar antiguas puertas de madera de cedro con pinturas clásicas japonesas, grabados... Al final de nuestra visita tuvieron el detalle de darnos un pequeño obsequio. Metías la mano en una urna y dependiendo de la letra de Hiragana que te tocara, te daban cosas diferentes. El horario de apertura al público es de 9:00 a 17:00 de Abril a Octubre y de 9:00 a 16:30 de Noviembre a Marzo, siendo la última admisión una hora antes del cierre. El precio de la visita es de 500 yenes.
Ríos en Nikko
Río Daiya
(4)
Este río que baja del monte Nantai alberga en su longitud algunos de los puntos de interés para los viajeros que van a Nikko. En la parte más alta del río nos encontramos con una de las caídas de agua más impresionantes de Japón, la cascada Kegon, con una caída de 97 metros de altura. Estas cascadas aparecieron al desviarse este río por la erupción del Volcán Nantai. Más abajo, nos podemos encontrar con la preciosa zona del abismo de Kanmangafuchi y perteneciendo al Mausoleo Futarasan, tenemos el puente sagrado Shin Kyo, considerado uno de los puentes más bonitos de Japón. Según cuenta la leyenda, en el año 766 el monje budista Shodo y sus seguidores se disponían a subir a la cima del Monte Nantai para pedir por la prosperidad nacional. No podían cruzar el rápido cauce del río Daiya. Shodo comenzó a rezar y apareció un dios llamado Jinja-Daiou con dos serpientes enroscadas en su brazo derecho. El dios soltó las serpientes que se transformaron en el conocido puente con forma de arcoiris y así Shodo y sus seguidores pudieron cruzarlo.
Lagos en Nikko
Chūzenji-ko
(2)
Tras disfrutar de los espectaculares templos de Nikko, especialmente el Tosho-gu, del espectacular Nikko Matsuri, y de la bellísima cascada Kegon, nos tocó visitar el Chūzenji-ko. Se trata de un precioso lago ubicado en pleno Parque Nacional de Nikko y que puso la guinda al pastel de un día de excursiones espectaculares. Tuvimos la fortuna de visitar el Chūzenji-ko cuando la vegetación empieza a tomar unos tonos rojizos preciosos. Creo que el otoño es una de las mejores épocas del año para visitar Japón, y el Chūzenji-ko es una buena prueba de ello. La combinación de rojo, verde y azul de lago Chūzenji-ko son ideales para desconectar un poco del ritmo ajetreado de Tokyo. Las aguas son muy tranquilas y apenas hay turistas rondando la zona en esta época del año. Desde Tokyo está a menos de una hora de camino, así que no dudaría en pillar un tren o un autobús y relajarme una tarde en un lugar tan hermoso como el Chūzenji-ko.
Ríos en Nikko
Abismo de Kanmangafuchi
(3)
A menos de cinco minutos andando de la casita donde nos quedamos alojados en Nikko, se encontraba el Abismo de Kanmangafuchi o Ganmangafuchi, un sitio precioso para comenzar nuestra visita por Nikko. La forma del abismo procede de una erupción del Volcán Natai. En este pequeño valle del río Daiya podemos encontrar también el templo Jinjui y el Bake Jizō, uno de los sitios más especiales para mi de toda nuestra visita a Nikko. La dueña de la casita en la que dormimos, el Cottage in Fu-sha, nos dijo que había visto bajar un grupo de 20 a 30 monos de las montañas de Nikko. Son los monos nativos de Japón (Macaca fuscata) que habitan en las montañas y bosques de todo el país con la excepción de Hokkaido y alguna zona más. Son los típicos que se pueden ver en fotos bañándose en los onsen. Había tanta paz en este valle que se les podía oír muy cerca. No llegamos a ver ninguno, pero es fácil llegar a verlos por esta zona. Eso sí, hay carteles por el valle rogando que no se les alimente, para que no se empiecen a acercar a la zona de los templos y poder conservar Nikko lo mejor cuidado posible.
De interés cultural en Nikko
(1)
De interés turístico en Nikko
Manantial de Futara
El manantial espiritual de Futara se encuentra dentro del Santuario de Futara, fue mi lugar preferido del templo. Fue un poco desastroso el que tuviéramos que verlo sin apenas luz. Y sobre todo por las fotos... Para llegar al manantial, hay que atravesar la puerta de piedra del Santuario Mitomo. El agua viene de una cueva del monte Korei, que está situada detrás de la sala principal del Honden. Los lugareños tienen la creencia de que el manantial tiene propiedades curativas para las enfermedades de los ojos, y que a su vez se puede hacer un sake buenísimo saque. La ceremonia de finalización de la fuente tuvo lugar en Octubre de 1971. El agua es transparente y sin color, su temperatura es de 12 grados, no hay bacterias y su dureza es de 26 1968. Es adecuada para beber. AL lado del manantial, hay una casa de te llamada Azumaya, en la que puedes tomar un te preparado con agua del manantial de Futara.
Templos en Nikko
Tosho-gu Shrine
Esta belleza tiene su origen a mediados del 1600 cuando se convierte en el mausoleo de un gran shogun, Tokugawa Ieyasu. El mismo es Patrimonio de la Humanidad por Unesco. Tiene una gran avenida de acceso bordeada de 13.000 cedros, obviamente una Torii que se llama Niomon. Una enorme pagoda de cinco pisos, que representan a los cinco elementos, tierra, agua, fuego, viento y cielo. En el primer patio se encuentra la caballeriza y allí se encuentra escenificados los tres monos sabios. Como en todo Japón hay una mezcla de budismo y shintoismo en su arquitectura. Se puede llegar por autopista o tren. Se está restaurando por partes.
Templos en Nikko
Santuario de Futara
(2)
Nos entretuvimos mucho por la mañana con el Abismo de Kanmangafuchi, Bake Jizō y la Villa Imperial Tamozawa. Quizá cosas que no eran tan "importantes" como lo pueden ser los templos más importantes de Nikko como el Santuario Toshogu y este, Futarasan. Pero no me arrepiento nada de lo que hicimos porque la zona del Abismo era preciosa. Lo único malo, es que los templos eran enormes y para cuando llegamos allí era muy tarde, y faltaba poco para que cerraran y lo peor de todo, para que anocheciera. En Japón anochece muy pronto en invierno. A las 17:00 ya era casi de noche. Así que básicamente corriendo de templo a otro pudimos ver el Santuario de Tosoghu y Futarasan. No nos quedo tiempo para ver el Rinno-ji. Pero no pasa nada! Ya volveré y os contaré que tal. El Santuario de Futarasan está prácticamente pegado al de Tosoghu. Está separado de este, por un enorme pasillo de piedra con farolillos y lámparas de piedra típicas, y por el que se pueden ver alzarse los descomunales cedros del pequeño Monte Kourei que también se encontraban dentro del recinto de Futarasan y cuyos ejemplares más viejos son venerados y adornados por los japoneses. Fue una pena verlo con tan poca luz pero su interior está formado por numerosos templos pequeñitos, oratorios, charcas sagradas... Su estructura fue construída en 1612, y está dedicado al espíritu de las tres montes sagrados de Nikko, el Nantai, Nyoho y Naro.
De interés cultural en Nikko
Nikko Matsuri
(1)
La visita a Nikko ya es espectacular de por sí, pero si además, tienes la suerte de que coincida con un matsuri o festival, muchísimo mejor. Y eso es lo que nos sucedió en nuestro primer viaje a Japón. El día 17 de octubre nos tocaba visitar el célebre templo de Tosho-gu cuando nos topamos de pleno con este festival de otoño en el que muchísima gente apareció desfilando con trajes de samurái. Desde niños hasta ancianos, cientos de personas desfilaban ataviadas con trajes medievales muy coloridos. En una solemne procesión, bajaban del templo de Tosho-gu con templetes, a caballo, a pie, todo un espectáculo para la vista. Como buen alcoyano que soy, esta fiesta me recordó un poco a los Moros y Cristianos, aunque quizás eché de menos la música que suele animar estos festejos. Nos alegramos mucho de toparnos con este matsuri justo el día que visitamos Nikko, aunque eso supuso que esta población estuviera a tope de turistas.
Cataratas en Nikko
Cascadas Kegon
(1)
Para los que vimos las cataratas del Iguazú o las de Niágara, estas son chiquitas y no muy significativas pero se puede acceder a unas plateas cubiertas en dos niveles para poder visualizar la caída de agua desde el lago Chuzenghi.
Templos en Nikko
Taiyuin-byo Shrine
(1)
Uno de los elementos que más destacan en el santuario Taiyuin-byo son las decenas de faroles que hay por todo el recinto. Todos ellos son regalos de los daimios, que no eran otra cosas que los señores feudales del antiguo Japón. En cada espacio abierto del santuario se pueden ver varios de esos faroles que pueden ser de piedra o forjados.
1 actividad
Jardines en Nikko
Shōyō-en Garden
(1)
Shoyoen es un pequeño jardín tradicional japonés que se encuentra a la orilla del templo Rionji en Nikko, el jardín es muy popular sobretodo en otoño cuando llega el momijo (rojo de las hojas en otoño), aunque es igualmente deslumbrante en el resto del año.
Monumentos Históricos en Nikko
Puerta Yomeimon
La puerta de Yomeimon o también llamada Higurashinomon (la puerta que la gente se pasa el día mirando) es la obra maestra del Santuario de Toshogu, y es considerada como tesoro nacional. El nombre de Yomeimon proviene de una de las doce puertas de la corte imperial de Kyoto, que también era conocida con ese nombre. La puerta está llena de detallitos, y seguro que por más que la mires siempre te fijas en algo nuevo. Están representados 154 animales imaginarios o reiju (sagrados o animales espirituales) y en total hay 508 esculturas, midiendo la puerta más de 11 metros de alto.