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Qué ver en Altafulla

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11 cosas que hacer en Altafulla

Castillos en Altafulla
Castillo de Tamarit
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No sería exagerado decir que la postal que conforman el castillo de Tamarit, la cuenca del río Gaiá y la pequeña playa que se abre a sus pies son una de las imágenes más conocidas de la hermosa Costa Daurada Catalana. Basta con tomar la carretera que desde Altafulla nos lleva hasta el borde mismo del mar para percatarnos de la belleza sin igual de la que presume la zona y reconocer que esta fortificación que se remonta al siglo XI, parece emerger del mismo mar que la abraza y la hace brillar entre todos los paisajes que salpican nuestro recorrido por Cataluña. Pero si bien la fortaleza es ahora lugar de celebración de bodas y otros eventos, y forma parte de una propiedad privada, no fue esa su función original, ya que era eslabón fundamental de una cadena de más de cuarenta castillos y torres que repartidos por la zona se encargaban de mantener las costas y el interior a salvo de las rapiñas y los ataques de todo aquel que anhelaba hacerse con las riquezas y las tierras que pertenecían a los señores catalanes por derecho real. Por aquel entonces los piratas berberiscos y otomanos andaban haciendo de las suyas por toda la costa mediterránea, así que no era cuestión de dejarles ninguna puerta abierta. Y de eso se encargaban estas alcazabas. El de Tamarit, en concreto, perteneció primero al Vizconde de Tarragona, para luego pasar al arzobispado (época en que el castillo tomó su forma actual) e incluso a un magnate americano, que lo remodeló y añadió toques románticos y góticos muy al gusto de la imagen que tenía el Nuevo Mundo de las fortificaciones europeas. Parece mentira que este último hecho haya salvado al castillo de su destrucción, no sólo por la renovación y embellecimiento que disfrutó, sino que tan sólo con nombrar a su propietario hizo que las brigadas anarquistas que pretendían incendiar su capilla y por alcance al fortín, se retiraran y olvidaran sus destructivas intenciones. Gracias a este hecho, hoy podemos disfrutar no sólo de la bella estampa del alcázar junto al mar sino también de un paraje que complementa sus servicios con uno de los campings más completos de Cataluña en un entorno único, el de la Playa de Tamarit,
Monumentos Históricos en Altafulla
Casco Histórico de Altafulla
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Lo descubrí por casualidad. Este pequeño pueblo de Tarragona es el prototipo de descanso, playas sin la invación de cemento, y un casco histórico que parece sacado de un cuento de brujas y hadas. Callejuelas llenas de historia, arte, y monumentalidad en donde todavía se puede pensar, evadirse y disfrutar de los placeres de las pequeñas cosas.
Pueblos en Altafulla
Altafulla
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Pequeño pueblo de la Costa tarraconense ! Muy bonito la parte del casco antiguo de la cuidad , la parte playera es más de lo mismo. El castillo de tamarit no se puede ver ni visitar, algo un poco extraño.
Playas en Altafulla
Playa de Altafulla
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Si quieres huir de la rutina y relajar, es una opción perfecta. Un pueblo pequeño,pero encantador, con unas vistas impresionantes...
Plazas en Altafulla
Plaza de Sant Antoni
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Un pueblo que es una delicia, un lugar en el que cada rincón parece tener una historia propia, un lugar de leyenda y sobre todo de hermosura. Eso es Altafulla. Visitarla es volver atrás en el tiempo y disfrutar de una villa que aún conserva magníficos ejemplos de la arquitectura medieval, que respira misterio pero también ha sabido engancharse a los tiempos modernos, al siglo XXI. Si recorremos sus calles en busca de casas señoriales, castillos e iglesias, debemos hacer un alto en esta pequeña plaza que se encuentra frente a otra más amplia y más señorial, la de la Iglesia. Sin embargo desde la de San Martín, que ese es su nombre es desde donde tendremos la visión más espectacular y completa del conjunto que forman el castillo y la Iglesia de Sant Martí. Como si de un mirador hacia el interior se tratase, desde la sombra de los árboles que la adornan podemos tener una perspectiva única y singular de las dos grandes moles, que juntas, forman un todo como si uno fuera mellizo de la otra. Mientras estemos aquí, vendrán a nuestro oídos historias misteriosas e inquietantes, como la que cuenta que cada noche, cuando el campanario de la iglesia daba las doce, acudían al terreno donde ahora se levanta la placita para reunirse y dar rienda suelta a toda su sabiduría en la fabricación de hechizos y pócimas e incluso en más de una ocasión llegaron a colarse en las casas en busca de recipientes para sus brebajes. ¡Pobre de aquel que se cruzara con ellas o les intentara quitar un caldero o un cucharón! Quedaban convertidos en sapos y en lagartijas... Los vecinos buscaron una solución al problema que les tenía aterrados, y decidieron ayudarlas a llevar a cabo su tarea cotidiana. Cuando las brujas volvieron a parecer, encontraron todo preparado para ellas: los calderos llenos y humeantes, los utensilios clasificados y dispuestos y las puertas de las casas abiertas. Pronto se dieron cuenta de que el lugar al que acudían y sus moradores no tenían nada en su contra, por lo que decidieron preocuparse para siempre de que reinase el amor, la paz y la belleza en el pueblo que tan bien las recibió y que aún sigue celebrando la aparición de las brujas con la Nit de Bruixes. Y todavía la campana sigue dando las doce....
Calles en Altafulla
Passeig de Botigues de Mar
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Cuando visitamos lugares costeros, a menudo nos preguntamos, por qué han echado a perder su esencia marinera e incluso han llegado a construir grandes edificios sin tener en cuenta su pasado. Pues bien, estamos ante uno de los pocos paseos marítimos que conservan esta esencia. Las actuales casas de este paseo se fueron construyendo en el siglo XVIII pero no con el mismo fin que ahora, sino que eran pequeños almacenes donde los pescadores guardaban sus herramientas y los comerciantes almacenaban sus productos. Ya en el siglo XX, los almacenes se transformaron en viviendas, residencias de verano y restaurantes. Hoy día es una delicia caminar por este maravilloso lugar, donde no es muy difícil teletransportarse a aquellos años marineros.
Monumentos Históricos en Altafulla
Vil·la romana dels Munts
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En Altafulla, a tan solo 12 km de Tarragona, encontramos una de las villas romanas más importantes de Hispania debido a su riqueza decorativa y arquitectónica que, a día de hoy, se conserva. Esta domus, como las llamaban los romanos, constaba de jardines, conjuntos termales, baños, zonas de empleo, cisternas y una numerosa cantidad de habitaciones. Sus propietarios fueron Caius Valerius Avitus y su esposa Faustina. Como os podéis imaginar, para tener esta lujosa casa, su cargo debía ser bastante importante. Pues si, era uno de los dos duumviri (el cargo administrativo más alto) y además fue enviado por el emperador Antonino Pío desde Soria. Desgraciadamente en los años 260-270 se produjo un incendio que hizo que parte de la casa perdiera su esplendor, hasta el punto que el edificio residencial no se volvió a habitar. Desde el año 2000, estas excavaciones han sido declaradas Patrimonio Mundial. A día de hoy puedes visitarlas y enamorarte de la cultura romana, es más, si quieres sentirte como un residente más, podrás hacerlo contratando las visitas teatralizadas.
Calles en Altafulla
Carrer del Forn
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El Carrer del Forn es una de las calles más bonitas del casco antiguo de Altafulla (Vila Closa), siendo el nexo de unión de la dos plazas más importantes del municipio, la plaza de L’Església y la plaza de El Pou. Justo aquí era donde se ubicada el antiguo horno de pan, de ahí el nombre. La calle, con sus escaleras y detalles, es muy pintoresca, al igual que el resto de todo el casco histórico de Altafulla. Sin duda, fue una grata sorpresa para nosotros.
Plazas en Altafulla
Plaça del Pou
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La Plaça del Pou, uno de los lugares más emblemàticos de Altafulla, concentra el edificio del Ayuntamiento y varias casas señoriales formando un espacio armónico lleno de paz y tranquilidad. En uno de sus extremos podrás ver el pozo que le da nombre a la plaza y en el lado opuesto el monumento a “Els castells”, actividad cultural tan conocida en Cataluña. Pero dejando la formalidad de lado, lo que más nos gustó de esta plaza fueron las escalinatas, del Carrer del Forn que la conectan con la Plaça de l’Església, un lugar muy fotogénico.
Plazas en Altafulla
Plaça de l'Església
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Si hay un lugar con encanto en Altafulla éste es la Plaça de l'Església. En esta plaza encontramos gran parte de la historia del pueblo ya que abarca con el castillo, la iglesia de Sant Martí y la rectoría, además de otras edificaciones que a día de hoy conservan incluso los antiguos letreros de los comercios de la época, como la peluquería. Sin duda alguna, sentimos que estábamos en el siglo pasado. ¡Ah! ¿Y sabías que esta plaza tiene una acústica excelente? En ella se celebran actuaciones musicales y poéticas en las noches de verano, destacando el “Festival de Veus” y el “Cicle de Concerts”.
Barrios en Altafulla
Vila Closa
Hace mas de 30 años que vivo en Altafulla y lo que siempre me ha encantado es la Vila Closa, es por lo que me decidí a rodar un documental en formato de 4 K. La Vila Closa es el antiguo núcleo medieval amurallado. No obstante, la mayor parte de las casas que encierra se erigieron en el transcurso del siglo XVIII. En el año 1998, su conjunto historicoartístico fue declarado bien cultural de interés nacional por la Generalidad de Cataluña Esto es un video para verlo en este enlace https://www.youtube.com/watch?v=4iFZ5sJ2J7Y