Paseando por la medina de Marrakech, de repente nos topamos con esta plaza abierta en la que podemos encontrar tiendas que venden animales y esencias "mágicas"... Se venden lagartos vivos y muertos, pieles de serpientes, ojos, patas de gallo, polvos de todo lo imaginable. Es la plaza en la que los magos y sanadores vienen a aprovisionarse de "materia prima".