El Puente Galata es uno de los lugares que hay que ver si vas unos días de visita a Estambul, se alza sobre el Cuerno de Oro y une Karaköy y Eminönü y ofrece algunas de las mejores vistas de la ciudad, desde él puedes contemplar la Mezquita Nueva, la Torre Galata, el palacio Topkapi a lo lejos,los alminares de la mezquita de Suleiman.
Está situada muy cerca del puerto de Eminonu, donde parten los barcos a diferentes partes de la ciudad, así como los barcos que surcan el estrecho del Bósforo( os los recomiendo), muy próximo al Bazar de las especias y al Gran Bazar y junto a una parada de metro: Eminonu.
Es un buen lugar para contemplar la ciudad y sobre todo perder la vista en el agua que rodea a la ciudad. El mejor momento es al atardecer, ya que e suno de los puntos donde contemplar los mejores atardeceres de Estambul, cuando el cielo se vuelve rosa y morado y las aguas cobran el color del fuego.
Siempre día, tarde y noche esta repleto de pescadores a lo largo y ancho de su puente. Bajo el se encuentran un gran número de atractivos restaurantes modernos, que no os recomiendo, ya que aunque a primera vista parezcan una ganga por sus ofertas la calidad deja mucho que desear y se convierten en los peores restaurantes de la ciudad, eso si con unas vistas insuperables.
Lo mejor es pasar a diferentes horas por este puente para descubrir como la luz del día va cambiando el paisaje que se puede contemplar desde él y otra visión, aparte de la del atardecer, es pasear de noche por el viendo toda la ciudad iluminada, os lo recomiendo
Luis Cairos Ventura
dijo:
Martalisbona
dijo:
Si hay un lugar mágico y evocador en Estambul ése es el Puente Gálata. Y si hay algo único son sus pescadores. Día y noche, incansables, siempre con su sonrisa y su cubo de peces frescos bajo sus pies, parece que los pescadores no duermen. Una fila de ellos serpentea el puente, apartan un poco sus anzuelos cuando los barcos pasan por el Cuerno de Oro. Se hace de noche y empienzan a encender sus hogeras. Es el momento de tomar tomates, espárragos, verduras a la plancha con esos peces. Los mejores serán para venderlos en los puestos de comida al aire libre cercanos a las estaciones de los ferrys.
Si hay magia en el mundo, está en Estambul. Si hay una metáfora de lo que significa para mí esta ciudad, sería sus orgullosos pescadores de Gálata a media noche.
Atardece en Estambul, las gaviotas no dejan de chillar mientras atravesamos por cuarta vez el puente más antiguo de Estambul: el Gálata. No nos cansamos, cualquier excusa es buena para recorrer los puestos y los restaurantes del nivel inferior y subir algunas escaleras y atravesar el Cuerno de Oro por donde esperan los pescadores. Vendedores ambulantes de relojes falsos, deliciosos espárragos a la plancha, jovenes haciendo fogatas donde asan los pescados y beben una cerveza Efes bien fresca. El Gálata es el más bello resumen de Estambul, toda una cosomovisión del mundo en estos pocos cientos de metros.
El puente Gálata actual data tan sólo de 1994, sustituyendo la antigua estructura de hierro de 1910, que a su vez reemplazó a otros tres puentes. El de ahora es un puente pensado para que los ferries en dirección a Eyüp puedan atravesarlo sin problemas y para que la corriente de agua fluya y el Cuerno de Oro no vuelva a contaminarse.
Para mí, el lugar más auténtico de todo Sultanahmet.