Fue construido entre el 13 y el 9 a
C. Por decisión del Senado, en acción de gracias por el regreso del emperador Augusto tras sus victoriosas campañas en Hispania y Galia. Está fabricado en mármol de Carrara. Tiene planta rectangular con unas dimensiones de 11 x 10 x 4'60 metros y no está cubierto. Presenta dos puertas: Una frontal para el sacerdote oficiante, precedida de una escalinata, y otra posterior para los animales a sacrificar; estas puertas estaban orientadas originalmente al este y al oeste. Recientemente, se ha construido un edificio de líneas minimalistas, diseñado por Richard Meier para protegerlo de la contaminación atmosférica que sufre Roma.