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Qué ver en Matmata

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7 cosas que hacer en Matmatat-al-Jadidah

Cuevas en Matmatat-al-Jadidah
Casas Trogloditas de Matmata
(4)
Matmata surge como de la nada en medio de una basta extensión de arena y tierra árida, es quizás por ello por lo que me realmente me sorprendió que puediese haber un asentamiento humano. Las casas trogloditas están asentadas en la región presahariana y son un ejemplo de artesanía y forma de vida Bereber. Esta gente ha construido sus casas bajo tierra, con pequeñas cuevas, que os aseguro que son de lo más fresquitas y confortables en verano y de lo más cálidas y templadas en invierno. Es muy curioso, porque según te vas acercando no ves absolutmante nada, quiero decir, al ser fosos circulares hasta que no estás encima de ellos no ves las entradas a sus casas, es como si no viviera nadie allí, pero está lleno de vida. Son fosos de unos 6, 7 metros de altura con varias entradas. Me encantó observar a la entrada de sus cuevas como tienen unos símbolos pintados en las paredes. Estos símbolos son de ptotección. Figuraos el calor que hacía allí, pues para refresarnos nos ofrecieron té pero caliente caliente!, y eso no es más que para regular la temperatura corporal y que nos mantengamos fresquitos. Y funcionó, vaya si funcionó. Las viejas que állí viven son mágicas, están llenas de tatuajes y por unos pocos dinares ( es una forma más que tienen para subsistir) nos enseñan sus casas, sus hábitos y sus costumbres. Afortunadamente el gobierno Tunecino se preocupa mucho por el bienestar de sus habitantes y por esto en algunas casas subterráneas se ha llevado la electricidad. Sabíais que en este tipo de casas se rodó la famosa película de la guerra de las galaxias?, una pasada verdad?, no me extraña porque este mundo "subterráneo" es mágico. Un claro ejemplo de formas de vivir con poco, muy poco, creedme.
De interés cultural en Matmatat-al-Jadidah
Nueva Matmata o Matmata Nouvelle
Nueva Matmata es el único núcleo urbano de la región de El Dahar en el que viven unos 18.000 habitantes. Fue creado en el año 1.976 con la finalidad de mejorar las condiciones de vida de los bereberes que habitaban en las llamadas "casas trogloditas" del antiguo Matmata (situado a 15 Km al sur), creando una estructura urbana de viviendas e infraestructuras de riego para pobres campos circundantes de cultivo de cereales. Dada su escasa antigüedad, el pueblo no tiene ningún interés turístico, salvo contar con los servicios mínimos de una población "normal": Servicio de louages (autobuses a Gabès), autocares regionales a Túnez, oficina de correos, banco, y tienda de comestibles. Por ello, las casas excavadas en la roca del antiguo Matmata están siendo abandonadas, y dentro de poco serán un mero atractivo turístico.
Pueblos en Matmatat-al-Jadidah
Tamezret
Tamezret es una pintoresca aldea situada en la cima de una colina, dominando El Dahar, a 10 Km de la Antigua Matmata por la carretera de Douz y Kebili (C-104). Es un poblado de piedra, cuyas casas tienen partes excavadas bajo tierra. Lamentablemente, ésto se está perdiendo ya que sus moradores están trasladándose a nuevas casas de cemento, y la aldea se está deteriorando poco a poco. El laberinto de callejuelas ha sido recientemente pavimentado con losetas; en la parte alta del pueblo se encuentra la plaza principal, con el Ayuntamiento, la mezquita y un café decorado al estilo típico bereber.
De interés cultural en Matmatat-al-Jadidah
Moliendo trigo
Una señora te ofrece desde una pequeña habitación que te sientes a su lado. Alguien pregunta que qué hace esa señora. Será que la memoria histórica no llega para saber que hace años así también se molía el trigo para hacer harina en España. Piedra sobre piedra. Al girar, el grano queda reducido a polvo. La señora tiene las manos llenas de callos. Cambia tres giros de molino por un par de monedas. En Túnez casi respirar vale un dinar, pero no es obligatorio darlo. Cada desprovisto de memoria histórica se hace su foto girando el molinillo y sentado en una absurda alfombra. Suenan las moneditas. La señora troglodita-bereber nos despide. Quién le iba a decir a ella que iba a ser parte de un museo extraño en el que sólo tenía que hacer lo que ha hecho toda la vida. El molino sigue girando y nuevos turistas entran a descubrir la cueva de Matmata.
Sitios insólitos en Matmatat-al-Jadidah
El Dahar
Este increíble paisaje lunar ha saltado a la fama por ser uno de los escenarios de rodaje de la trilogía de Star Wars. La meseta de El Dahar se extiende, dividiendo en dos el sur tunecino, desde los montes Matmata (al sur de Gabès) hasta más allá de la frontera libia. El paisaje es alucinante, dicen que similar al de la Luna: Son relieves calcáreos cubiertos por capas arcillosas y arenosas, profundamente cortados y quebrados por una fuerte erosión, formando un gran número de característicos cráteres. Estas colinas erosionadas están cubiertas por una vegetación de tipo esteparia, así como hierbas aromáticas (como el tomillo o el romero) y en algunos casos, por terrazas de cultivo. Los cráteres excavados en la meseta corresponden a sendos núcleos de población habitados por los bereberes (que se instalaron en este territorio huyendo de la colonización árabe), dando lugar a las conocidas viviendas trogloditas o ciudades-termitero. Algunos pueblos y aldeas que componen esta meseta son: Antigua Matmata, Haddej, Medenine, Tamezret, Chenini, Zeraua, Techine, Toujane, Metameur y Tataouine.
Ksars en Matmatat-al-Jadidah
Ksours tunecinos
Estoy en Matmata, una aldea de origen bereber perdida entre montañas bajas. A pocos kilómetros comienza el desierto tunecino. La tierra aquí arde, parece hecha de fuego. Tanto calor emana que el cielo está permanentemente desaparecido. Llegué aquí después de varias horas en ‘louages’ (taxis compartidos) cada vez más desvencijados. Es que a Matmata no llegan viajeros independientes, sólo los todoterrenos contratados por agencias turísticas. Pasan por aquí camino a Tataouine, en el Sahara tunecino, y se detienen para ver lo que yo vine a ver: Las increíbles casas subterráneas que los bereberes ingeniaron hace siglos para aislarse del calor, del viento constante, y guardar alimentos. No quedan muchas, aunque todavía se pueden ver algunas sorprendentes. De hecho estoy hospedada en un albergue que funciona en un ksar, como se llaman estas casas. Este ksar está prácticamente igual a cuando alojaba a varias familias, animales y comida. Los ksours (plural de ksar) no están excavados horizontalmente, sino verticalmente, hondo en el suelo. Imagínense pequeños cráteres al ras de la tierra. Al asomarse, uno ve, a seis metros de profundidad, un patio redondo a donde dan habitaciones de distinto tamaño. Al ksar se entra por un túnel que poco a poco va descendiendo hasta el patio central, a su vez conectado con otros patios a donde dan más cuevas o habitaciones. Los ksour son color tierra; uno los distingue porque sus bordes están pintados de blanco. Así es el paisaje lunar de Matmata, un infinito horizonte de arenisca barrido por el viento salpicado de cráteres encalados. Dormir en un ksar es una experiencia religiosa. Mi habitación es una celda monacal inmaculada: Aquí abajo no entran ni polvo, ni ruidos, ni la más mínima mosca. No tengo baño privado, pero tengo electricidad. Ya adoro este lugar, su increíble silencio. Claro que nada es perfecto. En el ksar donde me hospedo se filmaron escenas de La guerra de las galaxias. O sea que muchos turistas rompen la quietud del patio para sacarse una foto en el escenario de George Lucas. Con la puerta atrancada con un candado, duermo la siesta, consciente de que estoy a 6 metros de profundidad. Luego me voy a caminar. Raro salir a pasear por Matmata. Sólo se escucha al viento, no ves a nadie. La sensación es que si no te aferras a la tierra te vas a volar.
Pueblos en Matmatat-al-Jadidah
Antigua Matmata
La ciudad antigua de Matmata se encuentra en la provincia de Gabés, en la zona sur del país. Para llegar, se pueden tomar dos carreteras: La C-107 desde el norte y Gabés, o la C-104 desde Douz, al oeste. La ciudad debe su nombre a la tribu bereber (los matmata), de tradición agrícola y sedentaria, que se instalaron en esta región huyendo de las tribus árabes que invadían las planicies del sur de Túnez. Matmata se ha hecho muy famosa desde que George Lucas lo utilizara como escenario para el rodaje de la famosa saga Star Wars (era el planeta natal de Luke Skywalker); de hecho, nuestro guía nos mostró en la lejanía una gran mansión donde aseguraba que George Lucas viene cada año a pasar unos días de sus vacaciones, ya que quedó prendado de este lugar y de su paisaje lunar. El principal atractivo de Matmata son las mal llamadas "viviendas troglodíticas", pues nada tienen que ver con los trogloditas ni con ningún asentamiento prehistórico ya que datan del siglo XVIII. Estas moradas se encuentran esparcidas por un valle muy accidentado y árido en un área de más de un kilómetro cuadrado, y sólo son visibles cuando estás muy cerca de ellas, ya que tienen la particularidad de haber sido excavadas en vertical sobre el terreno. De este modo, se garantizan dos cosas: Seguridad/protección, y temperatura constante de unos 17ºC durante todo el año. Son realmente algo digno de ver, pues tienen una arquitectura de lo más peculiar. El terreno está formado por una gruesa capa arcillosa, fácilmente excavable, traída por el viento desde el desierto Grand Erg Occidental en la era cuaternaria. Son viviendas en vertical, consistentes en unos pozos de 8 a 10 metros de profundidad que forman un patio distribuidor alrededor del cual se distribuyen las diferentes estancias de la vivienda: Cocina, habitaciones, despensa... E incluso graneros o cuadras para los animales. Actualmente viven en ellas unas 500 personas, y aunque ahora disponen de electricidad y agua corriente, sus moradores están abandonando este tipo de casas-madriguera para trasladarse a las viviendas de la Nueva Matmata. Las que quedan habitadas son un gran reclamo turístico, y sus moradores están dispuestos a enseñártelas a cambio de una propina. En Matmata hay también un pequeño museo bereber, y varios hoteles (antiguas viviendas trogloditas reconvertidas en alojamientos).