Parte antigua de Lisboa. Encantadora!!!
Perdiendonos por sus callejuelas me encontré con esta toma que me encanta!!
Recomendados por unos amigos nos decidimos a hacer una escapada y perdernos en esta ciudad que si bien estando cerca la tenia "olvidada" y que me ha impresionado enormemente.
Espere a encontrar los dos "electricos" como los llaman en Portugal en plano.
Saludos
David Vizoso Pérez
dijo:
Muchas personas cuando les dices que van a viajar te recomiendan ir a un sitio o a otro. Cuando en mi trabajo les dije que me iba a Lisboa me recomentaron que subiera al travia porque es algo que les impactoa ellos cuando fueron. Suben y bajan por unas calles muy extrechas y segun me dijeron a unas velocidades de vertigo. Yo la verdad , les hice caso y a mi gusto el trayeto por lo general es bastante corto y ademas son bastante lentos. La ciudad en si me gusto mucho. Yo sin duda repetiré esta experiencia porque me falto por ver los Jeronimos. Os recomiendo que proveis el pastelitos de Belén, estan riquisimos.
Es muy agradable viajar por Lisboa en este antiguo medio de transporte, siempre y cuando funcione con normalidad y llegue al sitio al que dicen que llega. Me explico: A veces, se retrasa tanto que las paradas están abarrotadas de turistas y el asalto al vehículo que viene es digno de los hermanos Marx. Cuando consigues subir, vas tranquilamente (es un decir) a tu lugar de destino y, por acabar el turno del conductor, te dejan a la mitad del recorrido y te dicen que cojas el siguiente. ¿No podrían anunciar este recorte en el recorrido antes de subir?
Uno de los días, yendo a Belem, al llegar a las cocheras de la compañía Carris, nos hicieron bajar del tranvía y nos dijeron que había que trasbordar a un autobús para llegar al final del recorrido. El talante que se nos puso os lo podéis imaginar, y sin más explicaciones. Cuando llegamos al Monasterio de los Jerónimos nos dimos cuenta de la causa: Había una celebración oficial y habían cortado el paso de vehículos. Como el tranvía no podía dar la vuelta antes de ese punto tuvieron que adoptar la medida antes citada. Pero ¿nos nos lo podían haber explicado antes? A la vuelta ya sabiamos lo que iba a suceder y tranquilamente hicimos el trasbordo.
El tranvía de Lisboa es una institución. Primero, desde hace mucho tiempo, es el medio de transporte más cómodo en esta ciudad construida al lado del mar, pero rodeada de colinas, para conectar los barrios de abajo con los de arriba (Baixa y Bairro Alto). El tranvía es el único transporte que soporte las subidas y bajadas, se adapte a los caprichos del terreno, el bus se cansa, el metro es demasiado caro para construirlo porque exige túneles y ascensores.
Entonces, como en San Francisco, el tranvía da a la ciudad un toque bohemio y relajado. Coloreados, a veces pintados con grandes publicidades, se encuentran en toda la ciudad. Se puede comprar un tipo de carné de billetes, que validas a cada paso, o se puede subir simplemente y comprar de una persona lo necesario para el viaje.
También hay un pass turístico para dos o tres días que te incluye visitas turísticas. Para subir más rápidamente, iremos en elevador, pero el tranvía tiene más encanto. No funciona por la noche pero un taxi no es muy caro.