Perfección
Singapur es al orden lo que Calcuta puede ser al caos y al bullicio. Todo funciona, no hay nada fuera de su sitio. Solo Little India parece rebelarse contra ese orden cartesiano. Ciudad-país para ver en dos días. Solo el aeropuerto ya merece dedicarle al menos 3 horas. Probablemente el mejor del mundo.
La ciudad se puede recorrer caminando si resistes bien la humedad que como una segunda sombra te persigue allí por donde te llevan tus pasos. Merece la pena pasear por el distrito financiero y por la ultramoderna Marina Bay. Las vistas desde el hotel Marina Bay Sans son indispensables para ver las ciudad.
Por la noche, si viajas con niños te
recomiendo que visites el zoo nocturno. Les encantará.
Si viajas a Asia y haces escala en Singapur, reserva dos días. No te arrepentirás.
Las noches más divertidas
A pesar de que la homosexualidad está penalizada en Singapur, lo cierto es que los bares de ambiente desarrollan su actividad libre y abierta. La mayor parte están en Chinatown y son muy divertidos aunque la mayor parte del publico que los frecuenta son veinteañeros. Según va pasando la noche y el alcohol va haciendo su efecto, los gays singapurenses se van desinhibiendo, comienzan a bailar y a ligar y las noches son realmente divertida y desenfadadas. A quien le pueda interesar que sepa que los occidentales tienen mucho éxito entre la población gay autóctona.
Pais exquisito, limpio y caro
Impresionante pais cero suciedad, lujosas tiendas y un nivel de vida muy elevado, eso si un pais muy pequeño impresionante la zona del puerto con su león y sus racacielos a pie del oceano, el lugar más visitado el parque botánico con sus orquídeas, impresionan sus leyes, incluso los chicles están prohibidos, no existen en este pais, muy bonito de visitar pero eso si muy caro
Una ciudad dedicada al consumo, un país dedicado al...
Una ciudad dedicada al consumo, un país dedicado al consumismo. Cuando preguntaba a los turistas qué es lo mejor que se puede hacer en Singapur, todos me decían sin dudar que ir de compras. Está repleto de centros comerciales de varias plantas y de complejos al aire libre con tiendas de marcas rodeadas por cafeterías tipo starbucks para hacer una parada, reponer fuerzas y seguir con el arrebato. Como se suele decir: donde fueres, haz lo que vieres. Eso si, cuidado con el bolsillo.
Sorprendida por sus centros comerciales.
Es una de las ciudades más ricas del mundo. Con el pib por cápita más alto entre todos los países. Extremadamente limpia, está prohibido masticar chicles aquí. Con multas de más de 100 dólares singapurenses... Es una ciudad para hacer compras todo el tiempo. Tiene el casino más alto del mundo en un edificio imposible de perder.
Voy a resumir mis sentimientos sobre esta ciudad en...
Voy a resumir mis sentimientos sobre esta ciudad en cuatro palabras: MODERNIDAD, RASCACIELOS, CENTROS COMERCIALES y COMIDA. Puedes encontrar cualquiera de estas cosas en cualquier sitio de la ciudad (bueno la modernidad...Quizás no).
Se trata de una ciudad 150% capitalista, aquí puedes comprar todo lo que quieras (drogas supongo que también aunque a ver quien se atreve con las penas existentes). Está llena de centros comerciales de todo tipo, desde los que están las tiendas supercaras (Hermes, D&G, etc.), a otros más modestos a otros de tiendas de y para chinos, así como otros de sólo tecnología (que era un mercado y regateo impresionante). Pero lo que impresiona es la cantidad que hay. Puedes entrar en uno y pasar al siguiente por un puente y así sucesivamente. Bueno, el que quiera comprar que vaya pero no es barato. Avisados quedáis!
Es una ciudad moderna, el centro es un constante skyline de oficinas y hoteles y organismos públicos. Sólo en los barrios más periféricos (aunque también céntricos) se ve una construcción más antigua y baja pero con un siglo como máximo en los casos más longevos. La verdad que sólo nos hemos movido por el centro, así que aquí tampoco podemos hablar mucho, pero la impresión que nos llevamos es ésta.
No dejéis de visitar (si tenéis tiempo) ningún barrio, desde los más modernos a los más traidicionales y fuera de las visitas. Hay uno al noreste (una vez pasado el río) que no recuerdo como se llama que es donde viven muchas de las personas de étnia malaya (creo) que es muy autóctono y real, nada enfocado a los turistas. No os austéis si veis muchas pilinguis. Es la zona con los hoteles más baratos.
En cuanto a la comida, puedes comer a todas horas y a precios más que razonables. Si acudes a un food court o hawker puedes llegar a comer realmente barato. Eso sí te tiene que comer la comida asiática, en especial china, india o malaya, ya que del resto pues poco hemos visto: Algún burrikin, algún starbucks y algún italiano, como no, estos están hasta en la Luna, seguro. Un foof court o hawker es un local con sillas y mesas (normalmente abierto) rodeado de distintos pequeños locales donde preparan comida. Puedes pedir un plato aquí, otro allí, e incluso llevarte la bebida de casa si te apetece. Esta es una de las pegas que hemos visto en Singapur: El precio de las cervezas. Una lata de cerveza de 4 euritos para arriba. Respecto a comer fuera de los food court, hemos comido en dos restaurantes: Uno muy chulo, con la comida y el servicio genial (Halial Restaurant en los National Botanic Gardens, al lado del Ginger Garden por si alguien va) y 15 euritos por persona, así que genial. El otro un indio normalito 10 euros por persona para cenar, en ambos casos sin bebidas (no os vayáis a hacer una idea incorrecta). En resumen, puedes comer sin bebida por unos 5 euros más la bebida, a cualquier hora del día. Un ejemplo, 10 satays (brochetitas de pollo con cacahuete) por 6 dolares de singapur, es decir, por 4 euritos.
Otra cosa, siempre es verano y lo primero que notas al salir del aeropuerto es un sopapo de calor y humedad tremendo. Lógico, está a 136 kilómetros del Ecuador. Así que si vas y puedes cogerte un hotel con piscina (que los hay y muchos) aprovéchalo. Ahora bien, todos los días nos cayó un pequeño chaparrón de 20 minutos por la tarde, pero es el momento de tomarse una cervecita o algo de picar o de meterse en un templo hindú o budista y dejar pasar la marejada.
Es una ciudad para patear ya que es muy pequeñita; lo malo es el calor que hace, lo cual desanimará a muchos a andar y conocer los múltiples rincones. Nuestro consejo es que te compres unas botellas de agua (por el camino, que hay mil y un puestos), ropa muy ligera, tipo lino o algún tejido técnico, zapatillas cómodas o chanclas si te apañas bien con ellas para andar y a desgastar suela por el asfalto. Si te cansas mucho, para qué está el transporte público (no lo pisamos) o los taxis. Estos son baratos . Un viajecito de 15 a 20 minutos te puede salir unos 4 euros, así que a andar y taxi para regresar si estás cansad@. Otra razón es que si te gustan hacer fotos, te puedes JJJJartar a hacerlas ya que hay muchos detalles que fotografiar.
A nosotros nos ha encantado y nos gustaría volver aunque hay tantos sitios que visitar...
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