Os lo recomiendo.
Reservamos una mesa porque esta cerca del teatro Valle Inclan y la verdad es que nos sorprendio mucho, la comida estaba buenisima, nos atendieron fenomenal y no nos parecio caro.
Muy buena opción para tapear cuando sales por Lavapiés.
Actualmente el restaurante está dirigido por Javier, hijo de Francisco, que ha renovado el local, dándole un ambiente más acorde con los tiempos, pero manteniendo la esencia del restaurante: la calidad de los productos que se sirven. El plato estrella es el pulpo a la gallega, pero también destacan las carnes de Galicia, el lacón, las empanadas de distintos gustos y los pescados como la merluza que diariamente traemos de las lonjas gallegas.