Fué mi brújula para conocer la bohemia capital Checa. Sus hipnóticos movimientos pararon el tiempo de mi vida durante unos instantes mágicos frente al ayuntamiento de la Ciudad Vieja. Después y durante la semana que pasé allí hace algunos años, la posición de la aguja mayor elegía por mí la dirección hacia la que encaminar mis pasos: Así descubrí el Puente de Karlos, el estremecedor cementerio judío o la pequeña casa del Gran Kafka.
Si cierro los ojos puedo escuchar el tic tac de ese hechizante reloj que me invita a volver a Praga.
Elena López Rivas
dijo:
"El tiempo como un abanico se va llenando de sí mismo y de él brotan el aire, las brisas de la tierra, la sombra de una mujer, el perfume del pan". Eso es lo que sucede cuando se le da cuerda a un reloj según Cortazar y no encuentro mejor definición.
El abanico del tiempo en Praga se llama reloj astronómico y está en la Ciudad Vieja. Su esfera muestra la posición y el movimiento de los cuerpos celestes en relación a la capital checa y que espero, hoy sean favorable a todos nuestros designios. Este reloj también mide la hora babilónica y, dicen, es el único en el mundo con esta capacidad, esencial para el mundo de magia y alquimia.
Para todo aquel que no haya ido a Praga o, habiendo ido, no dispongan de una guía turística de curiosidades, contaré que el día babilónico empieza al amanecer y también se divide en 24 tramos, aunque, lógicamente, implica que una hora babilónica en verano sea más corta que en invierno.
“Allá en el fondo está la muerte pero no tengan miedo”, dice Cortázar, pero desde Praga no es miedo lo que provocan las manecillas del reloj. Es ganas de vivir lo bello, de disfrutar de todos los tic-tacs que nos quiera regalar la vida, de convertirnos en magos por un día y no dormir hasta que empiece el día babilónico.
El reloj astronómico está ubicado en la vieja plaza mayor de Praga, al lado del edificio del ayuntamiento. Fue construido al siglo XV. Para apreciarlo totalmente, tienes que quedarte un ratito, para observar el mecanismo, lo fino de los relojes y lo perfecto que es, para ser tan viejo! Es un objeto muy peculiar, que tiene una dinámica propia.
A la hora en punto, se abre una cajita, de la cual, en vez de un pájaro, sale el Cristo, acompañado con unos de sus discípulos. Los discípulos son 12 entonces hay uno diferente para acompañar a Cristo en cada hora del día. Es el esqueleto de la Muerte que zona la campana!
Por debajo del reloj astronómico, hay doce medallones dorados con los signos del zodiaco.
El edificio del ayuntamiento es del siglo XIV, es un edificio sorprendente, y si subes arriba podrás apreciar la linda vista a la ciudad, y la iglesia Nuestra Señora del Týn.
Francois
dijo: