El reischtag es el parlamento alemán. Fue construido a finales del siglo XIX con el dinero que dio Francia después de la guerra de Prusia como compensación. Hay visitas en muchos idiomas y te tienes que registrar unos días antes por el internet. Para lo que es la visita del domo, es gratuita y abre hasta la media noche pero suele haber cola, lo mejor es llegar a las primeras horas de la mañana. El parlamento fue muy destruido en 1933 por un incendio, el cual fue el motivo de la caza a los comunistas emprendida por Hitler. El parlamento fue desplazado. En 1995, vuelve a abrir para recibir al parlamento de la ciudad unificada, el Bundestag. La primera sesión tuvo lugar en 1999 y ahora puedes asistir a los debates desde un balcón. En la terraza, hay un restaurante de lujo.
“Desde la mudanza de las instituciones gubernamentales alemanas de Bonn a Berlín, el parlamento alemán está ubicado en el edificio del antiguo Reichstag, emblemático edificio en el centro de la ciudad. Tras ser prácticamente destruido durante la Segunda Guerra Mundial, fue restaurado y remodelado a finales del siglo XX para alojar el nuevo parlamento de la Alemania reunificada, después de la caída del muro de Berlín”.
Eso y mucho más dice Wikipedia, la enciclopedia libre que todos pueden editar sobre el Bundestag. Y lo que dice mi experiencia, que solo edito yo, es que a pesar de la cola que hay que hacer merece la pena esperar para entrar al Bundestag. Además, no hay que vivir estresado. Media hora tranquilamente charlando cuando se está de vacaciones es necesaria tomársela.
El edificio es bastante imponente. Muy original. Si has quedado con tres personas para ir a verlo en el interior te encuentras con que sois 100. Hay tanto espejo que a uno se le ocurren mil payasadas para hacer y plantearse cosas como que si yo fuera diputada y estuviera con un colega de trabajo al que mejor tenerle lejos, trabajar en este edificio donde verle multiplicado es lo último que me gustaría hacer…
Pues eso, como turista merece la pena entrar y subir arriba: Hay unas vistas impresionantes de la ciudad.
Jlosainc
dijo:
Este edificio del XIX fue construído para albergar el Parlamento alemán y surgió como símbolo de la unidad nacional y de las ganas de construir un Imperio (hay que recordar los afanes"exploradores" de los alemanes de la época en África y Asia).
Ha sido el escenario de acontecimientos tan improatnes como la declaración de la República de Weimar en 1918, el alzamiento de la bandera soviética tras la Segunda Guerra Mundial o la primera reunión de Estado tras la caída del Muro de Berlín.
A pesar de las interminables que se forman para acceder a su interior, subir a su espectacular merece la pena (si se tiene tiempo). Desde ella los mandatarios occidentales solían mostrar a las visitas cómo era el lado este de Berlín, ya que el Muro transcurría pegado a la parte oriental del edificio.
Este edificio del XIX fue construído para albergar el Parlamento alemán y surgió como símbolo de la unidad nacional y de las ganas de construir un Imperio (hay que recordar los afanes"exploradores" de los alemanes de la época en África y Asia).
Ha sido el escenario de acontecimientos tan improatnes como la declaración de la República de Weimar en 1918, el alzamiento de la bandera soviética tras la Segunda Guerra Mundial o la primera reunión de Estado tras la caída del Muro de Berlín.
A pesar de las interminables que se forman para acceder a su interior, subir a su espectacular merece la pena (si se tiene tiempo). Desde ella los mandatarios occidentales solían mostrar a las visitas cómo era el lado este de Berlín, ya que el Muro transcurría pegado a la parte oriental del edificio.
Impresinantes vistas desde la cúpula del Parlamento alemán diseñada por Sir Norman Foster. Lo mejor de todo es que notas que estas en centro de la Historia de Europa del siglo XX.
Pablasso
dijo:
El Reichstag es el edificio del parlamento alemán situado en Berlín.
A lo largo de su historia este edificio ha sufrido varias remodelaciones, por distintas causas (la guerra entre otras).
En la actualidad, la última remodelación, a cargo de Norman Foster, destaca especialmente por la espectacular cúpula que resalta sobre el resto del conjunto.
En la terraza y la cúpula hay unas vistas increibles de toda la ciudad, pero es recomendable ir pronto para ahorrarse las largas colas que se pueden llegar a formar para subir en el ascensor.