Museo Judío de Berlín
El Museo Judío de Berlin te sorprende nada más llegar por la arquitectura de su edficios, diseñado por el arquitecto Daniel Libeskind, que te sorprende por lo grandioso y lo modernista del mismo.
La entrada del museo cuesta 5 € y antes de acceder a las salas deberás dejar en el guardarropa, tanto abrigos, como mochilas o bolsos ya que no te dejan entrar con nada de este tipo.
Este museo lo que hace un un recorrido a traves de la historia, de la importancia de la cultura judía dentro de Almenania, tanto en la vida cotidiana como en el pensamiento, a traves de sus filósofos, como en la medicina, las abogacía, etc.
Para mi lo más impresionante es la llama Columna del Holocausto, una sala cerrada semioscura de hormigón y vacía, en la que lo importante es la sensación que genera en ti el estar en esa sala. Y lo otro que tambien me gusto mucho fue el "Jardín del Exilio" un jardín al aire libre con un laberinto de columnas que tambien lo que te hace sentir es lo importante.
El resto de museo a mi al menos se me hizo un poco pesado, por que la historia del judaísmo en el día a día aleman, no me atrae excesivamente. Quiza la idea preconcebida que te tenía yo del museo era errónea y por eso no me gustó mucho.
Habiendo pasado ya 20 años del...
Habiendo pasado ya 20 años del comienzo de la reunificación de Alemania, pareciera muy natural hablar del holocausto y el nazismo; visitar los museos que en la última década se han abierto en Alemania, Inglaterra y otros países europeos, cuyo tópico es la Guerra, Hitler o el holocausto; sin embargo, ningún museo te expresa de forma tan completa y emotiva lo que este pueblo ha padecido por siglos, como lo hace este Museo Judío de Berlín (Jüdisches Museum Berlín).
Para comenzar a describir este espacio tan peculiar, es importante mencionar que el edificio está dividido en dos ´partes: Primero es una casa antigua por donde se entra y de ahí se pasa a un gran edificio muy moderno de artística arquitectura, que fue construido en el año 1999, con un diseño del Arq. Polaco David Lideskind.
Sus formas caprichosas y complejas se interpretan como el gran vacío dejado por los judíos que murieron en el holocausto, en sí el proyecto se resume en la expresión “El vacío y la ausencia”…y está planeado para rendir un homenaje a los millones de judíos alemanes, principalmente berlineses, que fueron víctimas de los nazis.
La colección de objetos, fotografías, posters, pinturas y videos es muy basta, y los personajes que ahí se incluyen son principalmente judíos universales como Albert Einstein, Karl Marx, Anne Frank, Sigmond Freud y otros, pero también se presenta a personas ordinarias que tuvieron experiencias extraordinarias o simplemente dejaron importantes testimonios sobre la guerra.
El museo es muy grande, tiene muchas salas y todo es muy interesante, por lo que se debe dedicar toda una mañana o toda una tarde para disfrutarlo de verdad.
Cuenta con un área muy grande para comer, además de una tienda con artículos muy interesantes para traer de regreso a casa.
La ubicación es muy buena y de fácil acceso y su vivita es obligada para quienes desean entender la historia de esa terrible guerra.