Marcos M. Gomez
dijo:
Para llegar es necesario recordar que se halla junto al puerto de Huelva y estar muy atento a las señales porque te puedes despistar. Aparcamiento hay de sobra. El Centro de Interpretación es una burrada arquitectónica, debería de haber adoptado una apariencia menos moderna y más medieval.
Las esposiciones son interesantes, aunque prefiero la distribución real y no ver piezas sueltas en vitrinas porque se te hace más difícil entender su funcionamiento. A un lado un cine y arriba piezas precolombinas.
En la dársena tres reproducciones de las dos carabelas y el galeón. Algunas figuras los decoran así como objetos de uso cotidiano. En la parte exterior algunos indios y un presunto barrio portuario medieval que a mí me pareció un pueblo pesquero de los de toda la vida. Paramos en el bar y seguimos nuestro camino.
Aunque las reproducciones son buenas la verdad es que el conjunto no está suficientemente ambientado. Ese edificio delantero mata mucho la ilusión.
Huelva, aparte de playas impresionantemente largas y espectaculares tiene mucha cultura. Una de las cosas que más nos llamó la atención fue el Muelle de las Carabelas; sí, las carabelas con las que Cristobal Colón descubrió América. Sí, sí, ésas que todos sabemos: La Pinta, La Niña y La Santa María.
Dice la historia que partieron a la conquista de América desde La Rábida, un enclave muy cerca del municipio de Palos de la Frontera (conocido por sus fresas). Es precisamente en La Rábida donde se encuentra este museo de las Carabelas y del descubrimiento de América. En él se puede observar una reproducción a tamaño original de las tres carabelas más famosas de las historia del mundo, así como escenas cotidianas de lo que los exploradores se encontraron al llegar a América. Necesario para empaparse de la historia de España y de cómo fue el descubrimiento de América. ¡Tierra a la vista!