El sitio que más me sorprendió de Los Ángeles. No es que sea una maravilla de la naturaleza, pero hay mucha vida por la noche y es el lugar ideal para ir a cenar algo a la orilla del mar. Hay buen ambiente, buenos restaurantes y, generalmente, música en directo. Y muy buena. Es un lugar fantástico para tomar algo tranquilamente. Aunque queda algo alejado de Los Ángeles, como casi todo por otra parte.