El interior del castillo, aunque no...
El interior del castillo, aunque no sea de mi gusto, es otro empujón a la belleza y exquisitez que siglos atrás experimentaron en este país, repleto de construcciones hermosas allá por donde vayas. Su patio de armas, su torre del reloj, sus jardines-laberintos, sus muros, todo está hecho con un cariño especial. Esto hace que la visita al interior sea una gozada para nuestros sentidos que disfrutarán de ver que las cosas bien hechas perduran durante siglos sin que nada ni nadie pueda arrebatarles su personalidad y belleza...