Este bar-restaurante se encuentra en...
Este bar-restaurante se encuentra en el corazón del Barrio Húmedo: En la Plaza de San Martín. Es una vieja casona de piedra y ladrillo con planta baja más dos alturas. En la planta baja se encuentra el bar de tapeo y al fondo un pequeño comedor, y en la superior el comedor del restaurante. A comer/cenar no he ido nunca, pero según la carta que tienen expuesta hay raciones y platos que, aunque con ingredientes tradicionales, parecen estar elaborados un poco "pijillos".
Las veces que estuve aquí fue en plan vinos y tapas, aunque esta última vez (en Semana Santa), la verdad bastante mal, porque el bar estaba tan lleno de gente que tardamos tres horas en pedir, y aparte, el camarero no se enteraba de nada (se le olvidó la tapa, hablaba sólo...), un caos! Las tapas eran una rebanadita de pan con una loncha de embutido, bastante raquítica en comparación con otros bares que hay en esta zona.
Sobre todo, el escabeche
Agradabilísimo su comedor en la planta alta, con vistas a la concurrida Plaza de San Martín. El servicio, amable, eficaz, ágil, no se puede pedir más.
La comida muy correcta, ahora bien, si eres de los que, como yo, te pirras por esa forma de cocinar y conservar, tan antigua, como sabrosa y, por desgracia, bastante olvidada, que se llama escabeche, ¡este es tu sitio! La trucha en escabeche, espectacular, tan pletórica de sabor, como modesta en su precio (9,80€). Sólo por eso, merece la pena la visita