El Reichstag es el edificio del parlamento alemán situado en Berlín.
A lo largo de su historia este edificio ha sufrido varias remodelaciones, por distintas causas (la guerra entre otras).
En la actualidad, la última remodelación, a cargo de Norman Foster, destaca especialmente por la espectacular cúpula que resalta sobre el resto del conjunto.
En la terraza y la cúpula hay unas vistas increibles de toda la ciudad, pero es recomendable ir pronto para ahorrarse las largas colas que se pueden llegar a formar para subir en el ascensor.
Impresinantes vistas desde la cúpula del Parlamento alemán diseñada por Sir Norman Foster. Lo mejor de todo es que notas que estas en centro de la Historia de Europa del siglo XX.
Este edificio del XIX fue construído para albergar el Parlamento alemán y surgió como símbolo de la unidad nacional y de las ganas de construir un Imperio (hay que recordar los afanes"exploradores" de los alemanes de la época en África y Asia).
Ha sido el escenario de acontecimientos tan improatnes como la declaración de la República de Weimar en 1918, el alzamiento de la bandera soviética tras la Segunda Guerra Mundial o la primera reunión de Estado tras la caída del Muro de Berlín.
A pesar de las interminables que se forman para acceder a su interior, subir a su espectacular merece la pena (si se tiene tiempo). Desde ella los mandatarios occidentales solían mostrar a las visitas cómo era el lado este de Berlín, ya que el Muro transcurría pegado a la parte oriental del edificio.