Exprime al máximo tu viaje
Con la app de minube
Descargar
¿Dónde quieres ir?
¿Te gusta Jerez de la Frontera?
Compártelo con el mundo
Entrar con Google +

Palacios en Jerez de la Frontera

7 Palacios en Jerez de la Frontera

Palacios en Jerez de la Frontera
Palacio Domecq
(1)
Este palacio de estilo barroco se construyó en el siglo XVIII, utilizando piedra traída desde El Puerto de Santa María. Es uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad y situado en el casco histórico de la ciudad. Tiene dos plantas, prácticamente cuadradas y una fachada espectacular. Lo más impresionante es su bello patio interior porticado, donde destacan sus columnas de mármol rojo, que forman arcos de medio punto.
2 actividades
Palacios en Jerez de la Frontera
Casa-Palacio Petra de la Riva
(1)
Tras el hueco donde se hallaba la Puerta de Sevilla, junto a la Alameda Cristina, hay una pequeña plaza que corresponde al patio de armas que protegía la principal entrada medieval a la ciudadela amurallada de Jerez de la Frontera. Esta ciudad tiene un rico patrimonio monumental debido a que en ella se asentaron muchos de los nobles de Alfonso X el Sabio. Por ello a lo largo de sus calles céntricas existen muchas casas-palacios. La primera de estas Casas-Palacios, al entrar en la ciudadela, es la llamada de Petra de la Riva. A lo largo de su historia ha acogido a distintas familias. La última reconocida es la de Diego López de Morla, nombrado capitán de infantería en el asedio de Cádiz y tras la guerra convertido en conde de Villacreces en 1815. Personaje vital de la historia de Jerez en 1834, junto con el alcalde Rafael Rivero de la Tixera, creó el Monte de Piedad, ahora llamado Cajasol, primera caja de ahorros española. Pero el palacete se llama ahora de otra manera. Porque está habitado por los Domecq, fundadores de la primera empresa bodeguera del Sherry y la familia con más poder en el Jerez del siglo XX. Quienes ahora viven dentro del primer palacio jerezano son los nieto de Petra de la Riva y González de Tagle, casada en 1870 con José de Domecq y Núñez de Villavicencio y conocida como su viuda desde 1922. A los tres años de enviudar encargó a Francisco Hernández Rubio y Gómez que restaurara el edificio. El arquitecto fue cuidadoso respetando el estilo artístico de la fachada donde sólo retocó un par de puntos, convirtió el arco de medio punto de la entrada en adintelado y colocó un entablamento para reforzar el balcón señorial. Así la Casa-Palacio ha llegado a nuestros días con la fisonomía adquirida en tiempos del conde de Villacreces. Un estilo historicista reflejado en un neoclasicismo de corte bastante purista, como estuvo de moda a finales del siglo XIX. Planta rectangular con patio central con una curiosa disposición de la arcada de medio punto sólo a la derecha del mismo, lo que fue imitado por otros palacios jerezanos convirtiéndose en característica local. Dos plantas con huecos proporcionados y simétricos, los superiores bajo frontones triangulares, los inferiores con rejería con motivos vegetales. Entrada ahora adintelada entre columnas jónicas, bajo un balcón señorial rematado por el escudo de la familia Domecq. A modo de concesión al neoclasicismo dos soldados alegóricos representando las virtudes militares del conde de Villacreces. El resto de los huecos superiores son balcones señoriales secundarios. En la parte superior una cornisa con una serie de jarrones con ménsulas en forma de cabezas de animales.
1 actividad
Palacios en Jerez de la Frontera
Palacio de Campo Real
(2)
Muy bonito
Palacios en Jerez de la Frontera
Palacio del Conde Puerto Hermoso
Cerca de la entrada oeste de Jerez, dirección Cádiz, se halla una plaza conocida como del Arroyo. El edificio más importante de la misma es la Catedral, pero enfrente se construyeron una serie de palacios que habitó la élite de la aristocracia jerezana. Entre ellos destaca el del Conde de Puerto Hermoso, actualmente comisaría de la Policía Nacional. En el mismo solar estaban las Casas del Mayorazgo de Juana Romero de Orellana, madre de la esposa de Suárez de Figueroa, de quien parten las líneas hereditarias de los condes de Puerto Hermoso, de los condes de Viamanuel y de los marqueses de Valdsevilla. En 1873 Pedro Domecq, apellido relevante de la historia del Sherry, encarga que dichas casonas sean demolidas y en su lugar se construya un palacio para el conde Fernando de Soto. Allí vivieron los condes hasta 1980 en que el edificio fue asumido como comisaría. Aparcar es difícil, nunca hay sitio. Lo mejor es callejear por la zona trasera del palacio, barrios populares y típicos donde es posible encontrar sitio, o dejarlo en alguno de los aparcamientos subterráneos cercanos, a corta distancia. El edificio es de corte neoclásico, recurriendo al ladrillo como elemento constructivo básico, reforzando las estructuras con piedra. Entrada centrada con arco de medio punto, bajo balcón señorial y cuatro huecos dobles a su lado. Una cornisa superior centra el conjunto de una estructura cuadrangular con varios patios internos. Delante de palacio unos jardincitos. Entrando bajo el gran arco de medio punto se pasa a una especie de zaguán. A la izquierda hay un patio con arcada a dos plantas, donde están las oficinas de la comisaría. A mano derecha una serie de dependencias destinadas a las denuncias. Enfrente un patio a cielo abierto, el más importante. Recorriendo el palacio destacan la capilla, la escalinata palaciega y una serie de dependencias con importantes artesonados de madera. El arquitecto fue el italiano Elias Gallego.
Palacios en Jerez de la Frontera
Palacio Bertemati
En la plaza del Arroyo se encuentra un peculiar edificio con dos entradas. Ha tenido tantas modificaciones estéticas a lo largo de su historia que es complicado encontrar algún palacio similar. En esta plaza del Arroyo se levanta la Catedral de Jerez y enfrente de la misma la aristocracia jerezana construye sus palacios. Al lado está el de los condes de Puerto Hermoso, construido por Pedro Domecq, y un poco más allá hay varios palacetes más. Este es conocido como el Palacio Bertemati, aunque no fuese este comerciante gaditano su constructor. En el siglo XVIII la poderosa familia Sopranis.Dávila construye su residencia en este solar en estilo barroco. Para salvar el desnivel del terreno, dado que ubican su vivienda sobre un cerro, se ven obligados a construir una serie de terrazas escalonadas interiores. A principios del siglo XIX el palacio es dividido en dos y uno de ellos es adquirido por Bertemati. Inmediatamente lo reforma adoptando el estilo neoclásico, mientras que la otra casa, la que hace esquina, sufre diversas reformas en estilos muy diferentes como los franceses o el neonazarí. Con el tiempo Bertemati adquiere también la segunda casa y sigue el baile de reformas. En 1942 dona el caserío a las Hermanas de María Inmaculada que han tenido un colegio en él hasta casi el siglo XXI. En el año 2004 se instala aquí el Obispado. Ambas fachadas han conservado su sabor barroco. Entras y pasas al claustro, el resto del edificio no es visitable excepto para funciones religiosas. De todas formas desde este mismo claustro se puede observar la riqueza en mobiliario y en decoración del palacio. Si se desea conocer todo el conjunto del palacio hay que concertar cita previa. Seguro que lo autorizan porque la mezcla de estilos en este Palacio es única y su riqueza decorativa asombra.
Palacios en Jerez de la Frontera
Palacio del Virrey Laserna
(1)
El palacio del Virrey Laserna ofrece la posibilidad de curiosear en la intimidad de una casa nobiliaria vivida. Adentrarse en su interior es una invitación a viajar a otras épocas y conocer la forma de vida de una familia que hunde sus raíces en la historia de España. La riqueza arquitectónica del palacio, de estilo neoclásico pero con reminiscencias de épocas anteriores, sus amplios salones, su decoración exquisita, su inigualable colección de mobiliario clásico y obras pictóricas de primer orden representan el paradigma del espléndido boato del antiguo estilo de vida de la aristocracia andaluza.
Palacios en Jerez de la Frontera
Palacio del Tiempo
En los jardines de la Atalaya se emplaza un edificio palaciego llamado el Palacio del Tiempo. Su nombre se debe a que en su interior alberga una de las colecciones de relojes de mayor valor en Europa. Más de 300 relojes de los siglos XVII al XIX , la mayoría ingleses y franceses, de mil y un estilos diferentes: de chimenea, de estilo chinesco, de estilo imperio, relojes columna, con autómatas, de sobremesa, de bolsillo, de sol... La particularidad de este museo es que todos ellos están en perfecto funcionamiento, por lo que durante la visita estarás escuchando un tic-tac permanente. La visita es guiada y dura aproximadamente una hora. El precio de la entrada es de 6€ por persona.
1 actividad