MINUBE
Seguir en la app
Abrir
¿Dónde quieres ir?
¿Te gusta Dharamshala?
Compártelo con el mundo
Entrar con Google +

Qué ver en Dharamshala

36 colaboradores

16 cosas que hacer en Dharamshala

Pueblos en Dharamshala
Dharamshala
(5)
Dharamsala (en hindi: धर्मशाला, en tibetano: དྷ་རམ ་ས་ལ་). Antes de comenzar el Camino de Santiago(bueno, parte del Camino, ya que el tiempo ha impedido que lleguemos más allá de La Rioja), estábamos de camino a Dharamsala; pues bien, hacia India volvemos (que es más entretenido). La ciudad de Dharamsala (que significa "morada religiosa"), tiene casi 20.000habitantes y es mucho más que una pequeña ciudad más al norte de India; la parte baja de la ciudad (a casi 1400m) es la que concentra la zona más urbanizada y “más comercial” y la parte del Alto Dharamsala (a más de 1800m) es la zona más tranquila y nuestro destino final, el pequeño pueblo de Mcleoganj. Hasta el temblor de 1905(que destruyó gran parte de la región y acabó con 20.000personas), fue el lugar de descanso de los ingleses que trabajaban en Delhi (Dharamsala se sigue encontrando en una zona sísmica); y hoy en día es sede y morada del gobierno tibetano en el exilio (la mayoría de tibetanos que viven en India, se alojan en la pequeña Mcleo). Ya os dije que se puede llegar en bus (poco recomendable, pues a pesar de ser muy económico es un viaje largo, pesado e incómodo; ya os comenté otras opciones como tren hasta Patahankot (a 85 km), taxi, o incluso avión hasta Gaggla (a 13km). Dharamsala está situada en el estado de Himachal Pradesh (el 2º estado más al norte de India), limita con Cachemira, Nepal y El Punjab; el norte y el este del estado, están “resguardados” por el Himalaya. La ciudad en sí, no es nada bonita, pero es el punto de llegada, así como el bazar del pueblo (arriba en Mcleo, es difícil encontrar muchas cosas). El entorno es incomparable, grandes bosques, ríos y montañas son el marco de ésta pequeña ciudad la hacen uno de los sitios favoritos para los amantes del trekking (que en muchas ocasiones parten de aquí hacia las montañas próximas). Nuestro paso por Dharamsala es sobre todo para aprovisionamiento. La mejor época del año para visitar Dharamsala es de mediados de mayo a octubre, las temperaturas en verano son altas durante el día, pero muy agradables de noche (23-38 grados), nieva en diciembre y enero, por lo que las carreteras suelen estar cortadas en esa época. Un buen punto de partida hacia la increíble Mcleo (donde tuvimos la suerte de estrechar las manos de y mirar de cerca a los ojos del Dalai Lama, pero eso es otra historia de la que ya charlaremos).
De interés turístico en Dharamshala
Bhagsu
Desde Mcleod tomamos la carretera de Bhagsu, salimos del pueblo y nos encontramos con unos pequeños locales comerciales en la carretera (entre ellos la tienda de Meena), algunas personas trabajan en la calle bajo la sombra de sus pequeños puestos en sus pinturas thangka o mandalas, o venden piedras y sellos para hena; un par de kilómetros y unos 15 minutos después aparece Bhagsu. La última vez que estuve aquí solo era un grupo de casitas y restaurantes en medio del monte, hoy es un pueblo grande y bastante bullicioso, en sus calles brotan como champiñones turistas de fuera, pero sobre todo indios. En la parte alta del pueblo encontramos algunos restaurantes bastante ricos (el mejor para mi Unity), tiendas de todo, locutorios, y algunos cursos. En la parte baja tiendas, el templo de Bhagsu Nag, el manatial-piscina y muchos sastres capaces de copiar cualquier cosa a muy buen precio. En las afueras las cascadas, y los pocos restos que aún quedan de la aldea Gaddi agrícola y ganadera que antes era, los habitantes originales de la cordillera Dhauladhar.
De interés turístico en Dharamshala
Complejo Tsuglagkhang
Fue en el interior de Tsuglagkhang donde tuve la suerte de saludar al Dalai Lama el día de su cumpleaños en mi primera visita a India en 2003, ya que dentro de este complejo todos los años se celebran las fiestas más importantes para los tibetanos, y entre estas fechas señaladas el cumpleaños del Dalai (en este día el Lama recibe a todo el mundo que quiere saludarle). Este año también he podido verle en el mismo complejo dando un curso de 3 días de introducción al budismo y suele asistir a otras ceremonias importantes que se celebran en este lugar. El complejo Tsuglagkhang alberga varios edificios e instituciones muy importantes para los tibetanos exiliados, por eso es el lugar más transitado de McLeod. Para empezar es la residencia oficial del 14º Dalai Lama (la Photang)y de muchos jóvenes monjes budistas que reciben su formación en la gompa Namgyal; también en su interior , junto a la entrada principal encontramos un museo tibetano donde aprender un poco más cómo era Tíbet antes de la invasión china, la masacre y el éxodo de un pueblo; aunque lo más importante para aprender del pueblo tibetano es hablar con su gente, es muy duro oír sus historias, uno suele terminar con lagrimas en los ojos al imaginar lo difícil que era para aquellos niños cruzar a pie sin medios la cordillera del Himalaya para salvar la vida y escapar del genocidio despidiéndose para siempre de sus familias, de sus casas ;pero son siempre admirables y uno es capaz de comprender el sufrimiento de los más mayores, que saben que la esperanza de volver algún día a sus hogares y junto a sus familias es inexistente ya para ellos. También hay una biblioteca con manuscritos (muchos de ellos originales)de budismo y cultura tibetana , pinturas thagkas, estatuas,fotografías,... Otro edificio muy importante dentro del complejo es el templo Tsuglagkhang, frente a la gompa Namgyal está este santuario budista, el más importante de la ciudad, alberga una hermosísima estatua dorada de Buda (Shakyamuni).
De interés turístico en Dharamshala
Gompa Namgyal
(1)
Esta gompa budista está ubicada en el interior del complejo Tsuglagkhang, en Mcleod Ganj. En la gompa los jóvenes monjes que residen en el complejo reciben su formación, realizan sus estudios y prácticas, es fácil encontrarles en el complejo discutiendo de manera animada para trabajar su concentración. El día que nosotros fuimos al complejo, un grupo de jóvenes monjes trabajaban en la creación de un hermoso y gran mandala, el Kalachakra o Rueda del Tiempo. Con una paciencia increíble sacudían unas pequeñas barras metálicas sobre el dibujo para ir dejando caer al dibujo la fina arena; toque a toque iban dando al mandala color y volumen creando un bellísimo dibujo. Tras ellos un monje mayor corregía con cariño sus pequeñas (y para cualquiera que no sea un experto, imperceptibles) faltas, el alumno corregía el dibujo con extremo cuidado. Esta hermosa tarea les lleva unos cuantos días de trabajo, tras lo cual ,el propio Dalai Lama en una ceremonia que se repite cada año, espolvorea toda la arena, mezclandola colores y dibujo, haciendo desaparecer toda esa belleza que tanto esfuerzo costó crear; todo esto para explicar la impermanencia de todas las cosas,incluso la más bellas, un trabajo realmente hermoso. Dentro del complejo Tsuglagkhang este santuario budista con el mismo nombre impronunciable, de enorme belleza y gran importancia para el pueblo tibetano, ya que es el templo del Dalai Lama. En su interior la obra más destacada es la gran estatua dorada del Buda Shakyamuni en la postura del loto; en el centro, en plata, con once caras, mil manos y mil ojos, Avalokistesvara, deidad de la compasión (los tibetanos consideran al Dalai Lama una reencarnación suya) y para acabar, también en dorado, la estatua de Padmasambhava o Gurú Rimpoche (autor del Bardo Thodo o Libro tibetano de los muertos). Al salir vi un cartel en el que prohibía hacer fotos en el interior del templo (no está prohibido en el resto del recinto Tsuglagkhang), un poco tarde...sorry.
Templos en Dharamshala
Templo hinduista en Dal Lake
Al llegar a Dal lake, Meena, que hoy nos hace de cicerone, nos invita a tomar un almuerzo en las escaleras de un templo que hay cerca del lago. Al llegar al templo, mientras disfrutamos de un té en el exterior, Meena nos cuenta que está dedicado a la diosa hindú Kali. Es una edificación muy pequeña con un templito donde la gente hace sus ofrendas y en el exterior (con vistas al lago y el bosque )un par de figuras de piedra de algún animal extraño. Allí mismo nos sentamos a tomar unas parotas mientras Meena nos cuenta más de la historia de esta diosa tántrica, El nombre proviene de Kali Kala: Kali significa “negro” (pero este negro tiene el honor de ser la primera creación antes que la luz) y Kala “el tiempo”,así que Kali es la diosa del tiempo y el cambio y se la considera la más importante de las Mahavidyas Dasa (las diez diosas tántricas más feroces). Y tras un aperitivo muy entretenido en un entorno hermoso y apacible, volvemos por el camino que llegamos, cruzando bosques y pequeños pueblos, y disfrutando de otro gran día en India.
Cataratas en Dharamshala
Cascadas McLeod
Si tomamos la carretera de Dharamkot a Triumph, encontramos un pequeño chai-shop a mitad en el camino, al final de la primera subida, es en este punto donde el camino se bifurca para seguir subiendo hacia Triumph, o si tomamos el camino de la izquierda nos desvía hacia la ruta que nos lleva a las cascadas (un par de horas desde Dharamkot). El camino, aunque bastante mal indicado, no es malo; eso sí, hay que hacerlo con calzado deportivo y con mucho ojo (porque aunque no es difícil, un barranco con una caída enorme se asoma al camino, pero ya os digo que andando con cuidado no tiene ningún peligro). Al llegar arriba el camino desaparece de nuestros ojos y de pronto aparecen ante nuestro ojos unas pozas de azul cristalino, tras el calor que hemos pasado en el camino estas pozas nos traen el agua recién caída de los glaciares superiores como si fuera un regalo, invitándonos a una rápida zambullida (rápida por la pinta tan apetecible de sus aguas y rápida porque con lo helada que está el agua aquello es un visto y no visto). Como el trayecto de vuelta es largo podemos hacer un alto en el pequeño restaurante Water Fall para reponer fuerzas y llenar las botellas de agua fresca para la vuelta.
De interés cultural en Dharamshala
Camino al gompa
Un camino desde McLeod Ganj hasta un gompa situado en las inmediaciones del pueblo, nos transporta a un mundo donde los mantras y símbolos budistas atrapan por completo nuestra atención, y la espiritualidad invade nuestro pensamiento occidental.
De interés turístico en Dharamshala
De Delhi a Dharamsala
(1)
La primera vez que viajé a Dharamsala lo hice en bus (craso error), cogí el billete económico (2º error de novata), por solo +/- 200 rupias (unos 3€) por un trayecto de más de 16 horas(se puede ir en tren llega hasta Pathankot, a unos 90 km de Dharamsala, desde allí hay que seguir en bus, unas 4 horas hasta Dharamsala, mucho más recomendable). Hay billetes de bus bastante más cómodos y con aire por unas 800rps, y desde luego, ahora he aprendido que lo más cómodo y las vistas más impresionantes son (casi siempre) en India, en tren. Pues bien, éste primer viaje Delhi- Dharamsala fue en un bus. Un bus en el que sentado normalmente no puedes ni estirar las piernas, por lo que vas “tropecientas” horas metidito en una caja de zapatos (desesperante), esto sumado a la forma de conducir de los indios( ya os había dicho que se rige por “el más grande primero y te lo digo pitando”, de día y de noche…) hace que el viaje no sea ni mucho menos un camino de rosas. La subida a la montaña (1240m a Dharamsala y 1700 a Mc Leo, nuestro destino final), en un momento dado comienza a dar un poquillo de cosa, cuando ves cómo se arriesga el conductor con esos barrancos tan cerca, menos mal que con la caída de la noche no se ve nada de ná, “ojos que no ven…” (eso dicen, yo pasé bastante “canguelo”). Después de tantas horas sin poder dormir( bueno, ya días, porque desde que salí de casa, hasta empezar a ver asomar los primeros rayos tan cerca de mi destino, habían pasado casi 36 horas en las que no pude dormir más de 2 horas seguidas), se marcha hasta el ánimo. El sueño, el cansancio y la imposibilidad de pegar ojo, mezclado con mi excitación por la situación tan nueva, estuvo a punto de sobrepasarme por un instante, y me vi sentada junto al único español que había en todo el bus, Rubén, un tío majísimo que había conocido camino a Delhi, un catalán que viajaba solo y no hablaba ni papa de inglés (un valentón, vaya par de hues ). Pues allí me vi, en un autobús rodeada de extraños y sola, con la única compañía de Rubén, quien estaba a punto de convertirse en único pañuelo posible para unas lágrimas que estaban a punto de escapar de mis ojos; y de repente, Plas! Otra vez, otro regalo. En aquel instante el sol empieza a asomar entre el verdor de las montañas, que de repente se ha apoderado de la oscuridad empapando de magia el lugar , y al instante, Plas! Un gran templo rosa, dando un toque (como diría Marisol) de luz y de color a la montaña. Una gran Shiva en pose de danza se alza enorme ante mis ojos, y atrapa mis dudas y mis miedos, mi cansancio, mi sueño, y me devuelve el color, y la magia de India, me devuelve las ganas y la sonrisa. Al fondo por fin se vislumbra un pequeño pueblo, encaramado a una montaña, y por encima, impresionante, la cordillera del Himalaya, una enoooorme cadena que nos regala una bienvenida realmente impactante. La dureza de algunas situaciones en Delhi, la noche, el viaje frente a la belleza, la magia, el esplendor que esconden sus lugares, el día. Dura y mágica, un viaje dual, un aprendizaje y una nueva experiencia, India. Dejamos por ahora India, que ya estoy Camino del Camino de Santiago (bueno El Camino de Sant Jaume, que salimos de Montserrat), pero ya seguiremos.
Sitios insólitos en Dharamshala
Mcleo Ganj, la sonrisa del Buda (III visita al “Portador del Loto")
(2)
Tenzin Gyatso, o simplemente Kundun (la Presencia), o Gyalwa Rinpoché (Precioso Vencedor), o el XIV Dalái Lama (océano de sabiduría), dijo en cierta ocasión: “Considero una sonrisa como algo único en un ser humano. Una sonrisa es también una poderosa comunicación. Una sonrisa sincera es la expresión perfecta del amor y la compasión humanas”. “Si alguna vez no te dan la sonrisa esperada, sé generoso y da la tuya. Porque nadie tiene tanta necesidad de una sonrisa, como aquel que no sabe sonreír a los demás”. Dejaba para ésta 3ª y última entrega lo mejor de mi experiencia en Mcleo, la que da nombre a esta trilogía que forma parte de mi primer viaje a La India, La sonrisa del Buda; además, os daré un par de consejos o indicaciones para vivir una experiencia (al menos para mí lo fue) inolvidable, mi encuentro con el Dalai Lama. El protagonista de este rincón es un hombre tan cercano y sencillo que sorprende, a pesar de ser jefe de gobierno de su país (Tíbet) desde los 18 años, en 1953 (aunque ejerce en el exilio aquí en India desde 1959. En 1963 se promulgó una constitución democrática basada en la Declaración Universal de Derechos Humanos y se estableció aquí, en la pequeña Lhasa, “La Capital” de unos 130.000 exiliados tibetanos que viven en India, con este hombre a la cabeza). A pesar de haber ganado en 1989 el Nobel de la Paz, de haber recibido decenas de doctorados honoris causa, ser miembro de honor del Comité de la Coordinación internacional de la no violencia y la Paz, haber recibido la Medalla de Oro (en 2007 del Congreso de EEUU) y un montón de condecoraciones más, éste hombre transmite una humildad con su mirada que le engrandece aún más si cabe. A los pocos días de llegar a Mcleo, uno de mis amigos (a los que agradezco infinitamente haberme picado para ir a India), se acercó una tarde hasta nuestro apartamento muy excitado, diciendo que había oído por el pueblo que el día siguiente era el cumpleaños del Dalai Lama y que se le podía visitar. Enseguida nos contagió su entusiasmo y nerviosismo, y nos empezamos a mover por el pueblo a ver qué se podía hacer para verle; tras informarnos lo que pudimos (hay un poco de secretismo con el tema, no son muchos los guiris que yo vi allí) y comprobar que ya era tarde para encontrar la oficina abierta, decidimos madrugar el día siguiente y estar en la oficina muy temprano. En el mismo pueblo se encuentra la oficina de la secretaría de Dalai, allí nos dieron (presentando el pasaporte) una especie de visado para asistir a la recepción pública que el Dalai hace por su cumpleaños. La espera aunque larga, tenía mucho que ofrecer, la mayoría de la gente que estaba esperando eran tibetanos, de fondo el sonido gutural de los cánticos de los monjes bañaba por completo la estancia, no sé cuantas personas había, pero todos tenían algo, un rayo de esperanza, una ilusión en la mirada. Aunque ya estaba colocada en otro rincón de Dharamsala, vuelvo a colgar la foto del señor tibetano, porque es precisamente de este momento de espera. El hombre estaba junto a su mujer, y los dos, hombro con hombro miraban hacia la entrada con la esperanza de quien reencuentra a un familiar muy querido que ha estado en la distancia, o simplemente abatidos, junto a tantos de sus compatriotas que como él puede que nunca vuelvan a ver libre su patria. Pero la visita al Dalai representa para ellos algo muy especial, la esperanza, y todos le profesan un respeto como jefe de estado y sobre todo, como guía espiritual. Los budistas tibetanos consideran que los Dalai Lamas son emanaciones del Buda , pero que no son Buda, sino Bodhisattva (alguien embarcado en el camino del Buda de manera significativa, en la búsqueda de la suprema iluminación), es como se conoce a Buda en el tiempo previo a su iluminación; o sea que el Dalai está en el camino de ser El Buda. Venidos de toda India, en este día todos y cada uno de los tibetanos que lo desea puede acercarse a estrechar las manos de Dalai, y algún que otro guiri también tenemos ese gran privilegio. Después de un rato, tras el deleite de la espera contemplativa, la cola avanzó hasta llegar mi turno, y de pronto me vi allí frente un hombre que resplandecía tras una gran sonrisa y una mirada de paz absoluta .En aquel instante, coge entre las suyas mis manos, y me mira de cerca a los ojos (que no han perdido aún la hermosa sonrisa, robando al instante la mía). Se para entonces el tiempo un instante, mientras me deslumbra su alma (que resplandece en mi mente totalmente blanca); nuestras manos se sueltan porque le hace gracia mi piercing y juguetea con el cristal rosa que sobresale bajo mi boca, hasta que rompe el silencio una divertida carcajada, sin apartar mis ojos de los suyos me uno a su alborozo. Veo de pronto la inocencia de un niño, y la luz de su mirada, que efectivamente contiene un océano de sabiduría; su sonrisa, una tierra de paz. Qué momento! Antes de irme vuelvo a coger sus manos entregándole una mirada de: -“gracias”, y me marcho con su regalo, un pequeño instante para la eternidad. Cuanto por aprender enseña cada viaje. Las experiencias vividas son lo único que perduran , y ésta que me regaló el destino la recordaré siempre. “No tiene sentido estar apegado exclusivamente a esta vida, ya que por muy larga que sea, no podemos vivir más de determinada cantidad de años. Por eso no importa cuánta riqueza o recursos acumulemos en esta vida. En ese momento no nos servirán de nada”. Tenzin Gyatso (XIV Dalái Lama) Paz y Felicidad para todos. Os dejo aquí todos los datos de la secretaría del Dalai, por si alguien se anima a probar. Oficina de S S el Dalai Lama, P.O. Mcleod Ganj, Dharamsala (H.P.) - 176219, INDIA Tel: [91-(0) 1892] 221343/221879, Fax: [91-(0) 1892] 221813 E-mail: Http://www.Dalailama.Com/ La Oficina del Dalai Lama 65.19.137.2 = = = tlc@dalailama.Com 65.19.137.2 = tntaklha@dalailama.Com 65.19.137.2 = = = tntaklha@dalailama.Com 65.19.137.2 = chhimerigzing@dalailama. 65.19.137.2 = = = chhimerigzing@dalailama.Com
Tiendas en Dharamshala
La tienda de Meena
(1)
Conocer a Meena y su familia ha sido una de las experiencias que con más cariño recordaré de este viaje a India. En el camino McLeod a Bhagsu está la tienda-taller de Meena, un pequeño local lleno de buen karma. Las estanterías están repletas de tallas de madera (que hace el marido de Meena), piedras de todo tipo, grandes rocas minerales y cuencos tibetanos, sobre nuestras cabezas cuelgan atrapasueños y collares con piedras engarzadas en macramé y en el suelo, sobre unos sencillos cojines la compañía siempre presente de Meena, sus hermanos. Tras el mostrador de cristal y madera, cerquita de sus piedras, la siempre sonriente Meena. La mañana que empezamos el curso (una amiga y yo), nada más llegar nosotras vimos como una decidida vaca se dirige al mostrador, al verla Meena enseguida saca de una de sus enormes bolsas un paquete, y del paquete unas tortas que va dando a la vaca, cuando termina el paquete le saluda y anima a que siga su camino, y la vaca, sin titubear, da la vuelta y sigue calle arriba. Estuvimos dos días de cursos con Meena y su familia, fue una experiencia divertida con una gente entrañable.(además de salir con un par de aprendizajes), encima tuvimos la suerte de que Meena nos acompañase en nuestra excursión a Dal Lake contándonos cosas sobre su pueblo, sobre el lago, sobre su cultura y creencias, sus sueños y alegrándonos con sus canciones. -Curso de atrapasueños-350rps . Allí mismo vende Mina atrapasueños por el mismo precio, es decir que si quieres uno y quieres aprender a hacerlos, te costará lo mismo que los hechos, ya que el precio del curso incluye el material para hacer 1 atrapasueños y será una experiencia divertida. -Curso de macramé-300rps- curso de 5 a 6 horas de duración en un día o día y medio para aprender a hacer algunos nudos con los que hacer cordones para colgantes, pulseras, engarzar piedras,...(incluye el material a excepción de la piedra a engarzar).
De interés cultural en Dharamshala
Centro de Meditación Tushita
(1)
En el camino que va de McLeod a Dharamkot, en medio de un bosque que emana una paz que lo hace parecer encantado, está este centro de meditación budista, Tushita, donde podemos encontrar variedad de actividades relacionadas con el budismo y la meditación. El centro ofrece una gran oportunidad para todo el mundo,tanto para la gente que ya conoce y/o practica la meditación y quiere seguir investigando el camino, como para aquellos interesados en descubrir esta práctica milenaria. Lo más sencillo es empezar por las lecciones diarias de introducción a la meditación (que además son “en donación”, es decir, aportación voluntaria);las lecciones diarias tienen 1 hora de duración (½ hora teoría, ½ hora meditación). También hay cursos intensivos de 2 días, de 9-17,por 450rps y para los más curiosos o avanzados que quieran experimentar algo más fuerte hay retiros de 10 días en los que el alumno se aloja en una de las cabañas del centro; hay cursos más avanzados de retiros de 3 meses, cursos sin residencia,...además de los cursos, el centro cuenta con una biblioteca, tienda, hacen proyecciones de películas, y muchas actividades más, lo mejor es consultar en su web las actividades para las fechas que queramos. Yo probé las meditaciones diarias y el intensivo de 2 días y tengo que decir que la experiencia me encantó(la próxima visita me lanzo al de 10 días).
De interés deportivo en Dharamshala
Himalayan Iyengar Yoga Centre
Este centro de yoga imparte clases de yoga Hatha Iyengar, que es un tipo de yoga que yo no conocía y me ha encantado. El sitio es precioso, en medio del gran jardín el edificio redondo donde se imparten las clases, pequeñas cabañas donde se alojan algunos alumnos y todo ello coloreado por las flores, un sitio muy tranquilo para practicar yoga arropado bajo las faldas de la montaña. Los ejercicios de yoga iyengar tratan de ayudarnos y corregir nuestras posturas para mantener una correcta alineación del cuerpo y así evitar bloqueos que pueden terminar en problemas de salud de cualquier tipo. Aquí podemos encontrar cursos de 5 días(3-4 horas al día) con los que descubrir y poder seguir evolucionando en esta técnica yóguica, cursos intensivos de 2-3 semanas, cursos especiales de terapia (para gente con problemas de espalda, caderas,piernas...), entrenamiento para profesores, para niños,...también hay gente que colabora como voluntarios y reciben formación a cambio (para conseguir la titulación de profesor iyengar). El profesor del centro, Sharat, fue alumno del mismo Yogacharya Iyengar (el fundador de la escuela iyengar), no aparenta más de 45 -48 años a pesar de sus 59, rebosa una energía y vitalidad que se contagian. Tiene fama de ser duro o brusco y quizás es un pelín altivo, pero es un gran profesor, las clases son relamente muy buenas. Además del centro en Dharamsala el mismo Sharat tiene otro centro en Arambol,Goa, donde se imparten las clases en invierno,aquí en Dharamsala están en verano. Más info: info@hiyogacentre.com Facebook: Himalayan Iyengar Yoga centre
Lagos en Dharamshala
Senderismo en Dharamshala
Cataratas en Dharamshala
Senderismo en Dharamshala
Ruta a Bhagsunag
Son nueve los kilómetros que separan los poblado de McLeod Ganj, hogar del Dalai Lama, con la villa de Bhagsubag, sacro poblado con un importante templo y río, habitado por los Gaddi, pueblo originario de la India. El trayecto entre ambas urbes es una caminata que es muchísimo mejor que hacer la ruta en moto. En constante ascenso se cruzan una cantidad de personajes en la ruta que es imposible fastidiarse. Además se encuentran varios centros artesanales y también sitios para beber chai y que te ofrezcan hachís, un clásico con el extranjero en la zona. Los bosques que circundan el camino también ofrecen perspectivas y sus guardianes: familias de monos Langur, de gran tamaño y buen humor.