Entrando en la ciudad de la Alhambra
Varias son las opciones para entrar en la pequeña ciudad de la Alhambra. Una de ellas, muy interesante por cierto, es enfilar la Cuesta de Gomérez (se puede hacer en autobus), arribar hasta la Puerta de las Granadas y disfrutar de un agradable paseo entre olmos, castaños y frondosa vegetación, hasta llegar a la Puerta de la Justicia.
Si decidís hacer una visita rápida, una toma de contacto, o simplemente disfrutar de un agradable paseo, la entrada a la Alhambra desde aquí es muy recomendable. Ahora, si lo que pensáis hacer es visitar los Palacios Nazaríes y tenéis hora concertada, mejor entrar por los accesos de taquillas, ya que desde la Puerta de la Justica tendréis un trecho hasta llegar!.
La magnífica y soberbia Torre de la Justicia nos recibe orgullosa, ella sabe los tesoros que atesora y "saca pecho" ;-). Manteniéndose en pie desde el S XIII era uno de los baluartes de la ciudad de Alhambra que estaba rodeada de 37 torres construidas a lo largo de 150 años. La Alhambra fue iniciada por el sultán Mohamed en un intento de crear una fortaleza que protegiera a su dinastía: Los Nazaríes.
Es curioso observar una vez más, (si ya has visitado el resto del conjunto monumental) la superposición de los símbolos musulmanes y cristianos. Si entras por primera vez por esta puerta, prepárate a divisar esta continua yuxtaposición de estilos y atributos que será una constante en toda la visita. Por un lado la mano abierta que simboliza los cinco preceptos del Corán, por otra la llave islámica y como contraposición la Virgen y el niño!. Es aquí donde uno se da cuenta que todo tiene su lugar y que nada es excluyente, como una moneda con dos caras;-).
La Alhambra cuenta con una serie de leyendas, mitos e historias que no podían faltar en un lugar de esta envergadura. Una de las más famosas es la Leyenda de la Puerta de la Justicia (conocida como de la Ley en tiempos musulmanes) y que afirma que el día en que se toquen la mano abierta y la llave que coronan cada uno de los arcos de la Torre será porque ha llegado el fin de la Alhambra. Esta leyenda tiene que ver con su sólida construcción ya que aseguraban que ni un ejercito de cien mil hombres podría destruirla.
Me encantan estas historias, hacen que la imaginación se dispare. Y si es como mi caso, donde la Puerta de la Justicia fue el fin de mi estancia en la Alhambra, es una manera bellísima de acabar la que ha sido una de las visitas que más me han fascinado y cautivado en mis viajes!
Guardadísima en un lugar especial de mi corazón! Alhambra for ever ;-)
Advertencia: Esta entrada es gratuita pero no da derecho a visitar el conjunto palaciego.! Os recomiendo reservar por teléfono o internet vuestras entradas, os salvará de colas interminables y problemas de horarios! Tanto un acceso como el otro están muy bien comunicados por líneas regulares de autobuses.