Don Diego López de Haro, Señor de Vizcaya y fundador de la Villa de Bilbao en el año 1300 es el personaje que preside ésta estatua: La Plaza Circular. Los enormes edificios que rodean esta plaza tan frecuentada situada en uno de los extremos de la Gran Vía bilbaína son, en su mayoría, sedes de los principales bancos u otras instituciones financieras; destaca sobretodo el rascacielos del grupo BBVA, a cuya entrada se halla una escultura del artista vasco Eduardo Chillida; a su lado, se halla una de las fuentes más famosas de la ciudad, diario punto de encuentro para muchos de sus habitantes.
Desde la Plaza Circular y bajando por la Calle Navarra, se va hacia el Casco Viejo; en dirección contraria, se vuelve a la arteria más importante de Bilbao: La Gran Vía.