Cosas de la vida. Trabajé un par de meses a escasos 100 metros de uno de los mercados más ricos del mundo. Los establecimientos, los colores, los productos, pero sobre todo la gente te transporta a una época en la que todo iba más despacio y se podía saborear cada palabra, cada silencio, cada buen consejo de esa señora del delantal de rayas que regentaba con ese arte la pescadería.
Allí descubrí un nutritivo manjar catalán quizá no demasiado conocido. La butifarra de huevo. SIempre que me acerco a Barna, no hay quien me quite el ritual paseo por la Rambla de las Flors y mi visita a la vieja Boquería.
Si bien es cierto, conocí cuando era chica este tipo de mercados en Rosario, había uno justamente en donde hoy se ubica la Plaza Montenegro, lentamente fueron desapareciendo con el tiempo para dar paso a otras atracciones en esos sitios. Los había porque la mitad de los inmigrantes a Rosario procedían de Galicia y Catalunya y la otra mitad de diversas ciudades de Italia y conocí gente que había tenido ese tipo de puestos allí. Por eso fue grande mi sorpresa al encontrarme con uno de semejantes dimensiones en pleno centro de Barcelona, porque ya había visto las ferias semanales de los diversos sitios que visité, pero nunca uno semejante. Como de costumbre mi amiga me decía “Marta cierra la boca” y no es porque la tuviese abierta para comer, sino por el asombro que me producía entrar a un lugar que más parecía una boutique que un mercado. Mientras buscaba las fotos para compartirlas con ustedes me acordé de una no muy conocida cita de Albert Einstein: “El que no posee el don de maravillarse ni de entusiasmarse más le valdría estar muerto, porque sus ojos están cerrados.”, y pensé estoy salvada por que hasta aquí he llegado asombrándome con todas y cada una de las cosas que he visto y vivido. Y no es por el Mercado, es por el asombro en si mismo, esa capacidad que tienen los niños y que gracias a Dios yo aún no he perdido y espero no perder jamás. Y voy a los que nos interesa a todos en este espacio que es La Boqueria y sus maravillosos y exquisitos puestos que, al igual que ustedes, recomiendo no perderse cuando anden por allí.
El Mercado de la Boqueria,actual, ha pasado por muchas fases. Mediante este documento, intentaremos dar una fidedigna descripción de los hechos. El origen inicial del mercado es poco claro. De lo que si estamos seguros es de que nació como un mercado ambulante, situado en la Rambla de Barcelona, lugar idoneo para la comercialtzación de víveres ,dedicación que no era nueva, ya que desde principios del s XII el sitio havia sido ocupado por mesas de carne y otros productos. La Rambla adquirió importancia como paseo; el Mercado no quedaba bien y diferentes veces intentaron sacarlo. Recordando que en Catalunya, los pueblos y ciudades han estado fundados en los alrededores de los mercados,encontramos que sus orígenes son al aire libre, delante de una de las puertas de la antigua muralla(Pla de la Boqueria) donde los vendedores ambulantes y los payeses de otros pueblos y las masias de los alrededores se instalaban con la finalidad de vender sus productos. Actualmente tiene una gran inportancia en la cultura barcelonesa es un punto de encuentro con los productos de otros paises ya sea de pescado , carne,fruta,verduras y insectos para su cocina que da un gran mestizaje de curturas gastronomicas . Es muy facil que dentro del mercado podais comer tanto en ls paradas como en los bares que estan en el interior del mercado " no os lo podeis perder " espero que os guste un saludo
Después de pasear por las Ramblas y observar el variopinto despliegue de puestos de pájaros, los multicolores puestos de flores y los inmensos quioscos de prensa, el entrar en el Mercado de La Boquería es contemplar una explosión de colores, una extensa variedad de productos gastronómicos, un conglomerado multirracial tanto dentro como fuera de los innumerables puestos de venta. El gusto por apretar el gatillo de mi arma artística es inenarrable. Aquí tenéis una variada prueba de ello.
Esta es mi historia. He venido a ver a Barcelona a una amiga pero mientras ella está en clase yo hago de turista paseándome sin mapa, sin planificar y abierta a lo que surja. Surge un concierto en el mercado. Es super animado. La gente deja de comprar fruta y escuchar a un grupazo con componentes de varias nacionalidades diferentes. Uno de ellos, dominicano, deja su guitarra a un lado para marcarse unos pasos complicadísimos que todos aplaudimos. A continuación, un argentino cuenta un chistecillo y dan paso a un tango fusionado con rumba catalana. Y llegando al final me doy cuenta de que hay casi tantas cámaras de fotos como personas en el público: Todos turistas sin mapa.
Bajando la popular Rambla en pleno centro de barcelona, aparte de ver cientos de turistas uno se encuentra con el famoso mercado de la Boquería, emblematica e imrescindible visita de todo aquel que llega a la ciudad.
Hacia el siglo XII, no era más que un mercado ambulante que con el paso del tiempo comenzó a crecer y a convertirse en lo que en la actualidad es un surtido mercado donde se pueden conseguir productos muy frescos y variados.
La localización es perfectamente céntrica, por lo que siempre esta colmado de turistas y de gente local, quienes generación tras generación han sentido el orgullo de tener al mayor mercado de toda España en tierras catalanas.
De los vendedores se puede decir que puede haber puestos que llevan hasta cuatro generaciones con el negocio familiar, por lo que la tradición está bastante ligada a este mercado.
Dentro se puede conseguir de todo, pescados y mariscos, carnes, quesos, frutas, zumos, duces, verduras, embutidos, frutos secos, granos, especialidades locales, vinos, restaurantes de comida preparada, entre otras cosas.
Le estructura está en constante renovación debido al potencial comercial que durante siglos se ha venido forjando hasta la actualidad.
Maris
dijo:
La verdad es que sólo por ver el edificio y ver el trajín de las paradas, ya merece la pena visitarlo. Sin duda es uno de los lugares más emblemáticos de Barcelona y para mi, de visita obligada. Además, por estar situado en pleno corazón de las ramblas, seguro que pasas por delante ya que si vas a Barcelona y no paseas por ellas, no podrás decir que has visto Barcelona.
Hay mucha variedad de puestos y se puede encontrar prácticamente de todo. Con la revolución que está viviendo la cocina, ahora incluso se puede encontrar una parada donde "degustar" insectos.
Como digo, cada vez que voy a Barcelona, aprovecho para darme una vuelta y si se tercia, comprar alguna cosa ya que la calidad de los productos no se puede comparar con las de las grandes superficies y a nivel de precios, hay de todo,
Una magnífica zona de compras gastronómica de la más alta variedad y calidad.
No solo podrás comprar cualquier tipo de alimento que imagines, de cualquier zona del mundo, sino que podrás disfrutar in-situ de sus productos, ya que muchos de ellos se venden preparados para llevar.
También hay algunas pequeñas cafeterías dentro del mercado.
Un lugar ideal para visitar a primera hora de la mañana, desayunar y comenzar el día en la capital catalana.