Las montañas del Alto Atlas pueden verse nada más salir de Marrakech: Una cordillera de picos nevados que impresiona a todos los viajeros por su contraste con el seco clima del cercano desierto.
Si queréis disfrutar de este magnífico paisaje desde la carretera las mejores opciones son la de Tizi-n-Test y la de Tizi-n-Tichka, que unen Marrakech con Tarudant y con Uarzazat respectivamente.
El valle del Ourika, el más frecuentado de la zona, también es un escenario excelente para disfrutar de la naturaleza de esta zona de Marruecos y El Ukaimedén, Asni o Imlil son unos buenos puntos de partida para excursiones por el Alto Atlas.
Desde el pueblo de Amizmiz también se pueden disfrutar de vistas maravillosas y es de fácil acceso desde Marrakech.
Despues de infindad de curvas entre rocas de color pardo llegamos a lo alto, donde comenzariamos a bajar hacia el desierto. Se divisaban km y km de horizonte en todas las direcciones pero solo podiamos mirar el rio y el oasis lineal creado a su paso para fijandonos mas ver como habia un pueblito a pie de río que en un primer momento no veiamos absorbidos por la intensidad del verde oasis