Una de las visitas obligadas de la ciudad colonial es el...
Una de las visitas obligadas de la ciudad colonial es el Panteón Nacional, situado frente al Hostal Nicolás de Ovando, en la popular Calle Las Damas. Tiene su origen en un Monasterio Jesuíta construido en 1.976, aunque también fue un almacén de tabaco y un teatro antes que el dictador Trujillo lo restaurara en 1.958 como mausoleo de los líderes militares y políticos de la nación.
Todo el edificio está construido, incluida su fachada neoclásica, está construido con grandes bloques de piedra caliza. Su gran cúpula está cubierta de frescos que representan "El Apocalipsis y la Resurrección", obra de Rafael Pellicer Galeote que se inspiró en la Capilla Sixtina. La monumental lámpara de araña de bronce es un regalo del dictador español Francisco Franco a Trujillo.
Frente a la puerta de acceso, un pasillo flanqueado por banderas dominicanas nos conduce hasta la "llama eterna", salvaguardada siempre por un soldado uniformado. Conmemora "La Trinitaria", Duarte, Sánchez y Mella, que lucharon por la independencia de la isla.
Horario: Martes a domingo de 9 a 17 h.
Entrada gratuita.
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