El Palacio de la ciudad es una impresionante mezcla de...
El Palacio de la ciudad es una impresionante mezcla de arquitecturas Moghol y Rajpur. Es un palacio enorme que ocupa casi una séptima parte de la superficie total de la ciudad. Hoy a dentro no vive solamente el Maharajá, hay varios edificios que son centros de artesanías, museos o negocios pequeños. El palacio fue construido por el Maharajá Jai Singh II. El complejo está dividido en una serie de patios, de jardines y de palacios. Está el palacio del Maharajá actual de Jaipur, que se llama el Chandra Mahal, luego está el Mubarak Mahal, que hoy en día es un museo del textil, el edificio de las audiencias privadas, con una gran colección de objetos de plata, el edificio de las audiencias públicas, y mucho más.
El palacio está cerca de un lago. Como el resto de la ciudad de Jaipur, está construido con la piedra rosa de la región. El interior está muy bien conservado, se encuentran frescos y decoraciones en el cielo que representan a los dioses y sus logros.
Emblema de la realeza
En pleno corazón de la ciudad de Jai Singh II, el City Palace ha sido la residencia de los governantes de Jaipur desde la primera mitad del siglo XVIII. El gran complejo es una fusión de arquitectura rajput y mogol, con amplios edificios públicos abiertos de estilo mogol que conducen a dependencias privadas. Sus tesoros incluyen miniaturas, manuscritos, alfombras mogoles, instrumentos musicales, ropajes reales y armas.
Algo que me pareció muy curioso es que cada una de las siete plantas del Chandra Mahal está profusamente decorada y tiene un nombre según su función.
¡Esa familia real!
Mi viaje a la India, por tópico que parezca estuvo lleno de contrastes desde el primer momento en el que aterrizas y notas el calor y la suprepoblación hasta el momento en el que te vas.
Una vez que te aclimatas es recomendable visitar en la ciudad rosa (Jaipur) el Palacio de Ciudad, por lo visto sigue siendo la residencia oficial de los monarcas del Estado. En una de las galerias se muestra una foto de ella. Un contraste más a descubrir. Sin palabras.
Tras esta bromilla, recomendar perderse por la ciudad amurallada, entre mercados, vacas sagradas y elefantes engalanados.