Raticulina
dijo:
Me pasa con los libros lo mismo que con las películas. Me acabo metiendo tanto en la trama que cuando se ha acabado ya me he inventado un personaje. Soy uno más. Estoy en escena. Pero la magia se pasa enseguida. Sin embargo, en Bruselas hay un lugar que me hace recuperar esa ilusión cada vez que paso por delante de la Iglesia Notre Dame de Sablón. ¿Por qué? Porque fue escenario de Los Pilares de la Tierra. Entonces yo camino despacito para revivir lo que Ken Follet cuenta que ocurrió en esta Iglesia de estilo gótico del siglo XV. Una preciosidad que exige nuestra atención.