El Antiguo Museo de Berlín, o Altes Museum, se encuentra situado en un lateral de la catedral, en pleno centro de la ciudad. Es el museo más antiguo de Berlín, de ahí su nombre, y fue construído en 1828 por el arquitecto alemán Friedrich Schinkel.
El edificio está considerado como uno de los mejores ejemplos de arquitectura neoclásica y posee 87 metros de longitud por 57 de alto.
En su interior, este museo alberga una colección bastante espectacular de todas las antigüedades que había anteriormente en los museos estatales de la ciudad, aunque, está previsto que a partir de este mismo año, albergue toda la arquitectura egipcia que posee Berlín y que se encuentra situada hasta ahora en un museo situado justo al lado del palacio de Charlottemburg.
Cuando fui la fachada está cubierta casi en su totalidad por paneles ya que todavía no habían finalizado las obras que permitirán albergar el museo egipcio, de todos modos, merece la pena acercarse hasta este edificio porque tiene una arquitectura extraordinaria en la que destacan las figuras de jinetes con sus caballos situadas en la parte más alta del techo, justo a ambos lados de la puerta central.
Las obras que se pueden contemplar en la actualidad están distribuidas en patios internos y no se hace nada pesada la visita. De todos modos, el interior tampoco me impactó excesivamente, así que creo que es una excelente determinación el traer las valiosas piezas de arte egipcio, entre las que destaca el busto de Nefertiti, hasta este lugar.
En el exterior hay un precioso parque que da acceso tanto al museo como a la catedral. Es un parque impresionante que sirve para descansar de tantos monumentos y disfrutar del aire libre antes de visitar más museos.
El Altes Museum (no contundir con la Alte Nationalgalerie) es uno de esos museos que uno no puede perderse si visita Berlín. Este bello edificio del siglo XVIII alberga una de las mejores colecciones de arte antiguo (sobre todo griego y egipcio) que pueden encontrarse en Europa.
Su colección de antigüedades tiene más de 300 años de historia. Gracias a las "expediciones" (expolios) de los alemanes durante este tiempo, este país tiene una colección fascinante de arte en la que destacan el busto de Nefertiti (volverá al Cairo en 2009), el famoso Busto de Pericles, las ánforas griegas y la cabeza verde de Berlino.
El precio de la entrada incluye audioguía casi en cualquier idioma, resulta imprescindible para disfrutar de este apasionante museo.