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Qué ver en Sète

85 colaboradores
  • Monumentos
    9 rincones
  • Aire Libre
    6 rincones
  • Paseos
    7 rincones

37 cosas que hacer en Sète

Mercados en Sète
La Marina
(4)
La subasta de pescado del puerto de Sète es uno de mis lugares preferidos. Esa atmósfera yodada cargada del olor a pescado fresco, las gaviotas codiciosas que deambulan cerca de los barcos,los marinos apasionados surcados por le sol y los justadores orgullosos que perpetúan las tradiciones ancestrales... hace que sea mágico. El canto de las olas, tan especial, se escucha en los acordes de Brassens. Esto no es una postal, es una experiencia, un lugar mágico donde todo el mundo parece haber encontrado su sitio en un alegre desorden.
Miradores en Sète
Monte Saint Clair
(3)
El panorámico de Mont Saint Clair, fue establecido recientemente, en el 2009. Se trata de un bloque de madera sobre la ciudad que permite, ya que está es su función,descubrir el área general de la isla singular. Un monolito de basalto, como en 2001. Una odisea del espacio, se erigió para adornar el panorámico, y se integra difícilmente en el paisaje. El área está expuesta a los vientos y en invierno es recomendable una breve contemplación de la ciudad y sus alrededores.
De interés turístico en Sète
Canal Royal
(1)
De camino a los Alpes este verano, paramos unas horas en Sete y nos encontramos que estaban celebrando la fiesta de San Luis, un evento local que ya va por su edición nº 268. A la fiesta como tal, no le dimos mucha importancia, íbamos a comer algo ligero, estirar un poco las piernas por el centro histórico y pillar nuevamente la carretera para seguir a nuestro destino. Pero de paso por la oficina de turismo, nos informaron sobre las justas y los horarios de estas durante el día, Algo único, que estando allí, ya no nos podíamos perder. Alargamos nuestra visita a Sete y presenciamos esta curiosa competición que data de la época medieval. Los equipos van subidos en barcas de pesca, unos miembros van remando, otros andan por la popa, y por turnos se suben con lanza y escudo a la parte más alta. El encuentro de los dos navíos hace pelear a los dos en turno, y pierde el que cae al agua. Tiene mucho colorida y animación, vaya chapuzón que se pegan, que en el veranito esta muy bien, y mantienen una tradición centenaria. Aunque se nos hizo un poco tarde para continuar nuestro camino, bien valió la pena ver estas justas medievales, algo muy original y que divierte a todos los públicos.
Lagos en Sète
Lago de Thau
(3)
La laguna de Thau, es la laguna más grande de la región de Languedoc-Roussillon. Tiene una superficie de aproximadamente 7500 hectáreas y una profundidad media de cinco metros (el más profundo es el agujero de la Bise, que alcanza una profundidad de 32 m). Es una mezcla de agua dulce y de agua salada, con un equilibrio ecológico frágil porque el agua se renueva muy raramente. Es el lugar ideal para la producción de ostras. Tuvimos la suerte durante nuestro paseo en barco, de que el viento no soplara y el mar estuviera muy tranquilo, por lo que el capitán nos permitió la travesía. Pero en ocasiones este pasaje es peligroso; un navegante nos contó que había llegado a pasar miedo en la laguna de Thau por las olas tan grandes que formaba el viento. Así es que antes de embarcarse en este lago, mejor llame al servicio de meteorología o pregunte al capitán del puerto desde el que zarpa. ¡Pero es excepcional!
Iglesias en Sète
Nuestra Señora de la Salette
(2)
Nuestra Señora de La Salette es una capilla muy singular. Ubicada en el Mont Saint Clair, tiene una estructura no del todo católica. Los dibujos de sus paredes no tienen el estilo de los artistas de iglesia. Todo lo contrario: son sencillos y no representan con exactitud las escenas bíblicas. Le da un toque moderno a este monumento religioso, sorprendente en comparación con lo que hubiéramos podido esperar. Los frescos son de Bringuier y datan de 1952.
Puertos en Sète
Paseo en los canales
(6)
Sète es conocida como "la isla singular", y es verdad que la ciudad tiene un encanto muy particular debido a su ubicación entre el Mediterráneo y el Étang de Thau . Además, muchos canales atraviesan la ciudad por los que se puede, por supuesto, hacer un pequeño paseo en barco. Es muy conveniente para explorar la ciudad en un ambiente relajado. En el barco en el que yo estuve, había un "guía" muy simpático que explicaba la ciudad a su manera; fue bastante divertido. El recorrido dura una hora y creo que cuesta unos 7 euros por persona.
Playas en Sète
Playa de Sète
(1)
Sète es una ciudad con dos caras; la que más muestra es la dinámica. Las calles están llenas de coches, las actividades en el puerto y en su zona industrial son muy visibles; es decir, Sète toma parte en el desarrollo de la región, sobre todo gracias a la pesca y al cultivo de ostras en la laguna de Thau. Su segunda cara es más turística; además de los paseos y las visitas guiadas sobre el cultivo de ostras o las alusiones a la juventud de Brassens, es posible caminar tranquilamente por los muelles largos como el Mont Saint Clair. Sète es una pequeña ciudad no muy placentera, sin centro peatonal real, y sus alrededores - visibles en tren o por carretera - están tan industrializados que el encanto del lugar no se ve a primera vista. Sin embargo, la ciudad tiene sus puntos positivos y ​​una visita breve llena todo un día.
Palacios en Sète
Palacio Consular
(3)
Situado en el Canal Royal, lugar privilegiado de la vida urbana de Sète, este edificio de estilo art-déco contrasta poderosamente con el resto de su entorno, donde dominan las viviendas de estilo típicamente parisino que suelen encontrarse en todas las ciudades francesas. Actualmente es la sede de la Cámara de Comercio de la ciudad y en el ángulo que da a los dos canales exhibe una llamativa torre con reloj, más propia de una iglesia que de un inmueble civil.
Mercados en Sète
Mercado Central
(3)
El mercado central de Sète es, como su nombre sugiere, el mercado de acopio por excelencia. Cuenta con largos pasillos plagados de diversos puestos de venta de productos regionales. Las luces de neón no llegan a molestar al folklore del lugar. Los productos son buenos y existe la posibilidad de degustar ahí mismo productos del mar en terrazas cubiertas, muy agradable. Es un mercado, no necesariamente barato, que agrupa una gran cantidad de gente y proporciona una visión general de la diversidad de los productos de la región.
Puertos en Sète
La Subasta
Cada día, hacia las 15 horas, los barcos regresan de pescar. Los pescadores separan los pescados que van a la lonja o que se van a vender. La subasta de Sète está completamente automatizada (desde hace unos años solamente): las cajas de pescado pasan por cintas, se pesan y se subastan ... La venta se realiza por telecontrol: es muy práctico, pero me hubiera gustado ver el método antiguo cuando los pescaderos tenían que gritar más fuerte que sus vecinos para ganar el lote. ¡Debía ser mucho más animado y divertido de ver!
Calles en Sète
Calle General de Gaulle
La calle General de Gaulle, es el camino que conduce del canal de Sète a las arterias comerciales de la ciudad. Se trata de una calle donde se encuentran tiendas de marcas y donde los transeúntes tienen la oportunidad de pasear en una zona casi peatonal. En la continuación de la calle, se puede acceder al Parque Veil, uno de los pocos - si no el único - espacios verdes que hay en esta parte de la ciudad. Se trata de un lugar moderno, orientado al consumidor y a las compras y que además tiene algunas otras atracciones turísticas.
Estatuas en Sète
Estatua a la gloria de los juegos
(1)
Los juegos náuticos son un deporte practicado en Sète desde la creación de la ciudad en 1666. Esto, al menos, sugiere este homenaje. La obra fue creada por Pierre Nocca, escultor que también participó en la renovación de la fuente de la plaza del ayuntamiento. Los juegos están aquí limitados a los conocimientos y herramientas, las lanzas de justas y el baluarte. El rostro no se ha respetado. Por otra parte, no está orientada hacia los transeúntes sino hacia los que navegan.
Calles en Sète
Camino del Mas Rousson
(1)
El Camino del Mas Rousson es en realidad la escalera que lleva casi directamente a lo alto del Mont Saint Clair. Su ascenso es duro, es recomendable tomar hacerlo con calma, para subir los cientos de escalones empedrados. Disfrute de la tranquilidad, eche un vistazo sobre los muros bajos para ver la opulencia de las casas cercanas, y observe el panorama mostrándose poco a poco. En realidad, la caminata no es muy larga, sólo la subida es un poco complicada.
Estatuas en Sète
La Croix Blanche
La cruz del Mont Saint Clair está, al igual que muchos edificios religiosos, encaramada en las colinas, imbatible en ese deseo de dominar la ciudad. Hay que saber que en las noches de acontecimientos especiales, brilla para así convertirse definitivamente en el punto visible de la montaña de Sète. Dicho esto, usted puede ser uno de los causantes de estos eventos. En efecto, un cartel indica que es posible pedir a la capilla Saint Clair que ilumine la cruz para bodas, aniversarios, funerales, etc.
Monumentos Históricos en Sète
Monumento a los profesores
Las regiones están cargadas de monumentos a los muertos, más o menos visibles según el interés que la comuna haya tenido en los enfrentamientos. Esta estela discreta está dedicada a la memoria de los maestros y profesores que trabajaron en Argelia de 1830 hasta 1962, que "dedicaron su vida y muchas veces la sacrificaron al servicio de Francia". En la parte superior de la estela se dibuja una parte del Magreb, en la que claramente se señalizan las ciudades de Orán, Argel y Constantina.
Acantilados en Sète
Paseo del Maréchal Leclerc
Del viejo puerto a Pointe de Lazaret, hay un paseo que bordea el Mediterráneo como los hay pocos. Pasa sobre los acantilados, y no tiene casi nada que envidiar a las costas de Bretaña. Una brisa, más o menos fuerte, barre este paseo frecuentado por gente de todas las edades. La zona para caminar es bastante amplia, y uno consigue olvidarse de los vehículos que pasan cerca. Ideal para una escapada en familia o un paseo de parejas.
Estatuas en Sète
Estatua Notre Dame de la Salette
La Capilla de Nuestra Señora de La Salette toma su nombre de la estatua de esta Virgen que se encuentra en el patio de la entrada del monumento religioso. Nuestra Señora de La Salette, es otro nombre de la Virgen María. Se dice que se apareció a unos ingenuos para denunciar los excesos de los cristianos, en 1846. Mientras que los santos, se dice que viven en la felicidad eterna, la Virgen lloraba profusamente. Aquí, de hecho, podemos ver una cierta tristeza en los rasgos de la Virgen. Mientras que la decoración de la capilla es original, es costumbre representar así a la Virgen, como Nuestra Señora de La Salette.
Carril bici en Sète
Paseo en bici
La Promenade Maréchal Leclerc, no es sólo para peatones, sino que cuenta con un amplio carril bici que bordea la orilla del mar Mediterráneo para recorrer esta singular isla a pedales. La pista es plana y parece lo suficientemente amplia como para ciclistas de todos los niveles. Los paisajes son esencialmente los mismos que los que uno ve andando y permite recorrer los kilómetros de esta ruta litoral más rápidamente que a pie, utilizando transporte "ecológico". Una buena alternativa, en resumen.

Cosas que visitar y que hacer en Sète

¿Estás buscando que ver en Sète? Esta población y

comuna francesa tiene muchas actividades que ofrecer al turista. Situada en el

distrito de Motpellier, la mayoría de visitantes del municipio lo hacen por uno

o dos días cuando están de camino a los Alpes.

A orillas del mar Mediterráneo, se encuentra la ciudad de

Sète con muchos canales, que aún se llenan de barcos pesqueros que descargan al

atardecer las capturas onerosas de un día de labor bien sudada.

Entre las principales cosas que ver en Sète está su

pequeño puerto, con gran actividad diaria. La playa de la ciudad es otra de las

cosas qué visitar en Sète, no es muy

grande pero es ideal para disfrutar de la tranquilidad del mar Mediterráneo sin

bullicios ni demasiada gente a nuestro lado. El Monte Saint-Clair que hay en Sète es la colina que domina

toda la llanura, donde las vistas son magníficas. La subida, a pie o en coche,

es una de las cosas que hacer en Sète

hoy más placenteras, un paseo muy agradable, sobre todo en primavera u otoño.

La recompensa desde el belvedere merecerá la pena.

Cerca de la ciudad, otra de los sitios que ver en Sète es el lago de Thau, tiene una superficie de

cerca de 7.

500 hectáreas y una profundidad media de cinco metros. El paseo por

los canales de la ciudad en alguno de los pequeños barcos que hacen visitas por

la ciudad con guía turístico, es una de las cosas que hacer en Sète antes de

marchar de la ciudad. El recorrido de una hora por la ciudad no suele

sobrepasar los 7 euros.

Son muchos los lugares que ver en Sète, no dejes pasar la

oportunidad de visitar esta maravillosa ciudad si estás por la zona, ¡hay

muchas cosas que ver en Séte!