La Terraza de los Elefantes es un vestigio que atestigua la inmensidad del imperio jemer. La verdad es que ahora mismo debemos creer las historias que nos contaron nuestros guías, ya que queda poco o nada de aquella parte de Angkor Thom. Se puede intuir algún relieve tallado en arenisca con formas de elefantes, tigres, leones, serpientes o aves mitológicas. Digamos que la Terraza de los Elefantes es como un pequeño complemento al paseo por Bayon y otras estructuras mejor conservadas de Angkor Thom. Quizás este lugar no es lo más importante de la zona, pero la visita a los templos de Angkor es imprescindible, de los destinos que más me han impresionado del mundo.
La terraza de los elefantes se encuentra junto al palacio real, concretamente comienza desde el acceso al Baphuon y finaliza en la terraza del rey leproso. Tiene una extensión de unos 300 metros y se encuentra muy bien conservada.
En el centro del lugar se encuentra la enorme explanada de la plaza real, que era el lugar donde el monarca asistía a los desfiles conmemorativos que se celebraban.
La terraza de los elefantes está formada por tres plataformas que se encuentran decoradas con unos bajorrelieves preciosos. En la zona más baja hay un muro de contención que posee unas tallas increíbles de leones y garudas que, además, se encuentran en un estado de conservación perfecto. Para poder acceder a estas plataformas hay que subir por unas escaleras que se encuentran junto a este muro.
La fachada forntal de este monumento es la parte más destacada del mismo, ya que posee numerosas tallas de elefantes que son realmente impresionantes, todo el mundo se hace fotografías con ellas, sobre todo, con las tallas de trompas de elefantes.
Es un lugar precioso que, adem-as, está repleto de vegetación por todas partes y es una auténtica maravilla pasear por él.