El castillo de Praga es el más grande complejo medieval de Europa, y era la antigua residencia de los reyes checos. Varias guerras lo destruyeron parcialmente, y ahora es muy curioso, porque está bien renovado, pero cada vez que lo volvían a construir le agregaban estilos arquitectónicos diferentes, según la época de la renovación. Entonces es una mezcla de estilos.
A dentro del recinto del castillo, está la catedral de San Vitus, emblema de la ciudad y cementerio real, hay varios palacios, torres desde las cuales se tiene una linda vista hacia el río Danubio y la ciudad vieja, galerías de arte, un monasterio, y un museo. Las primeras fundaciones del castillo son del siglo IX. Al siglo XII, fue convertido, y al XIV, Carlos IV lo transformó en palacio gótico.
El incendio de 1541 lo destruyó, pero volvió a ser construido luego. Hoy en día es la residencia del Presidente de la República Checa, y se puede ver el cambio de guardias por la mañana, todos los días, con un desfilé y música a las 12 del mediodía.
Se sube al castillo en tranvía o en bus, cuidado si bajas a pie, hay un lugar debajo de un puente donde supuestamente los peatones no pueden pasar, aunque haya una acera, y del otro lado te esperan unos policías corruptos para multarte!