La Braña de Mumián, Somiedo

Uno de esos rincones desconocidos para los visitantes es La Braña de Mumián que se encuentra en el apartado concejo de Somiedo; un lugar remoto, aislado por las montañas y embellecido por sus bosques y lagos. Si visitamos Somiedo podremos disfrutar por una parte de su belleza natural y, por la otra, de su tradición rural.
Esta tierra nos ofrece a los amantes de la naturaleza lugares ideales para realizar senderismo y deportes de alta montaña. Sus espectaculares paisajes los podemos disfrutar en toda su plenitud durante el otoño, cuando los bosques caducifolios se engalanan de colorido ofreciendo ese aroma tan peculiar que nos ofrecen sus hojas caídas. Bosques de elegantes hayas, viejos robles y castaños que pintan de tonos anaranjados las montañas tapizadas de verde.
Entre las brañas que se conservan en Somiedo se encuentran la Braña de Mumián. Aunque esta no es tan conocida como otras, la de Mumián tiene un encanto especial. Para muchos de los que hemos tenido la suerte de recorrerla, resulta muy especial por el entorno donde se encuentra y por las vistas que nos ofrece hacia el valle de Somiedo.
A la Braña de Mumián se puede acceder por dos pueblos, bien por el Llamardal o por el Cueto de Buenamadre. Nosotros hemos realizado la ruta desde este último pueblo ya que nos la han recomendado así los aldeanos del lugar. Si llegamos simplemente a la Braña de Mumián y regresamos por el mismo camino habremos realizado unos siete kilómetros de ruta.
Comenzamos a andar por la senda señalizada que sale desde la misma aldea y ascendemos rápidamente por el sendero lleno de musgo y helechos que nos lleva por la ladera de la montaña. Es una ascensión de unos 500 metros de desnivel que apenas notamos debido a la sorpresa del paisaje que nos ofrece el camino cuando hay algún claro hacia el valle.
Nos adentraremos en un precioso bosque de hayas, sobrecogedor y lleno de colorido, cuyo uso está restringido (La Enraimada). Así que no debemos salirnos del sendero para hacer fotos y tenemos que respetar su silencio. La umbría que produce este rincón le da un toque especial a nuestra ruta. Ahora no podemos realizar instantáneas del paisaje de Somiedo, pero sí que podremos recrearnos con los troncos huecos llenos de musgo y líquenes o las hojas anaranjadas que hay caídas tapando el camino.
Cuando lleguemos a las típicas fuentes abrevaderos sabremos que estamos muy cerca de la Braña de Mumián.
Vemos que la braña es un conjunto de cabañas de piedra que tienen un curioso tejado hecho de vigas de madera cubiertas por escoba y paja. Dicen que estas techumbres aguantan perfectamente el peso de la nieve que se acumula durante los fríos inviernos.
Las cabañas son rectangulares y cada una está rodeada de pastos dedicados a la siega. Cerca de ellas siempre hay una fuente abrevadero con agua que se utilizaba, antaño, para mantener fresca la leche de las vacas.
Al lado de las cabañas se encuentran las cuadras donde guardaban el ganado durante la primavera y el otoño. Al lado de las cuadras, una pequeña habitación donde dormía el brañeiro. En el invierno, los granjeros bajaban las vacas al pueblo y durante el verano las subían a los pastos de mayor altitud.
Después de descansar de la fuerte subida y de disfrutar de un entorno natural y rural muy bello, podremos seguir hacia el pueblo de Llamardal por un sendero muy estrecho que es utilizado por el ganado o regresar hacia el pueblo desde que hemos partido para realizar la ruta de la Braña de Mumián.

Marian Ramos
Marian Ramos
08 Abril 2012
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