Situada en las afueras de Ouarzazate, es una de las mejor conservadas y más bonitas de la zona.
En otros tiempos residencia del pachá de Marrakech, está construida en adobe con torres almenadas. Se visitan los antiguos aposentos del Glaoui, el comedor y la habitación de la favorita que conservan su decoración de estuco pintado y los techos en madera de cedro (la entrada son 10 dirhams).