Hay siempre limonada fresca esperándote
Me encantó el hotel, porque es pequeño, es fácil que lleguen sus dos ascensores, está rebien ubicado y sus camas tienen unos colchones magníficos, así como las almohadas.
Cuando llegas, hay siempre limonada fresca esperándote y flores en el lobby. Los empleados son muy simpáticos y te brindan todo tipo de información, en el idioma que hables. Pegado al hotel hay un restaurant francés, que si bien no es barato, vale la pena conocer.
Además desde el hotel que está enfrente salen todas las excursiones, por lo menos todas aquellas que nosotros habíamos pautado con la agencia de viajes, antes de partir. Si bien no incluye el desayuno, tienen en la habitación una cafetera eléctrica y todos los días te dejan saquitos de café, riquísimos, te, mate cocido, azúcar y crema, con lo que comprando algunas galletitas ya tienes el desayuno y puedes salir a pasear, sin perder el tiempo en desayunar en un café.
Perfectamente situado junto a Times...
Perfectamente situado junto a Times Square
wifi libre
no tiene casi hall, ni restaurante (uno concertado al lado que hace además el servicio de habitaciones)
todo muy correcto y buen precio
unicos posibles inconvenientes: No tiene radiadores, solo acondicionador de aire y el baño justo de tamaño pero con la ducha de pie de gran tamaño
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